DSC_0330Los treinta y nueve pasajeros que viajaban en el primer tren regional Lleida – Zaragoza de la mañana resultaron ayer ilesos tras arrollar a catorce ovejas que se encontraban pastando en torno a la vía del tren del término de Terreu, entre las estaciones ferroviarias de Selgua y El Tormillo.

El impacto tenía lugar sobre las 7.30 de la mañana causando la muerte en el acto de los animales que se habían escapado del pastor eléctrico donde el pastor trashumante las había encerrado la noche del lunes.

El choque causó daños en el convoy, que le impidieron seguir su trayecto. El ADIF desplazó hasta el lugar del accidente una locomotadora remolcadora para arrastrar al tren regional hasta la estación cercana de El Tormillo. Los operarios dejaron el convoy en una segunda vía de esta estación del Somontano para proceder a su reparación. Mientras que los pasajeros continuaron su viaje en otro tren habilitado por ADIF, llegando a su destino con tres horas de retraso.

DSC_0337El tren había salido a las 6.25 de la estación leridana y llegaba con retraso a la estación Río Cinca de Monzón. Allí se subieron una decena de pasajeros, que emprendieron el viaje a las 7.17. A los pocos minutos, pasada ya la estación de Selgua y sobre las 7.30, se producía la colisión cercano al paso ferroviario de Terreu.

El tráfico ferroviario estuvo cortado durante toda la mañana hasta que los operarios de ADIF consiguieron limpiar la vía de los cadáveres de las ovejas. Desde el ADIF se fue dando paso lento a los trenes que circularon a lo largo de ayer, ya en torno al mediodía.

En estos trabajos estuvo presente una dotación de agentes de la benemérita del Cuartel de Peralta de Alcofea. También llamó la atención de los agricultores de Selgua que se aproximaron hasta el lugar de los hechos o de la alcaldesa de Peralta de Alcofea, término al que pertenece El Tormillo, que se interesaron por el incidente.

800 reses sueltas

DSC_0312El siniestro pudo haber sido de mayores proporciones ya que en el entorno se encontraban sueltos unos 800 reses, 750 ovejas y 40 cabras, que se encontraban pastando tras haberse escapado del pastor eléctrico.

Al parecer y según relató el propietario del ganado José Ángel Puy, las intensas lluvias caídas durante la noche del lunes habían ablandado el terreno lo que conllevó que las vallas cayeran al suelo con facilidad. Las ovejas abandonaron la cerca y comenzaron a deambular por el entorno de la vía buscando pastos. Unas optaron por quedarse en los terrenos sembrados y en las parcelas con hierbas, y otras, afortunadamente las menos, recorrieron los ramales de la vía hasta que fueron arrolladas por el tren.

Tras dar parte al seguro, sobre las 9.30 el pastor recogió las reses vivas con ayuda de dos compañeros y volvió a instalar el pastor eléctrico en un terreno próximo a la vía de forma provisional ya que ayer este pastor trashumante manifestó su intención de trasladarse a Ilche buscando un terreno más seguro. «Sólo me quedaba un día aquí, me iba a ir a Ilche, pero me iré hoy –por ayer-», se lamentaba este pastor de Plan. Si bien encontraba consuelo en que su ganado estaba asegurado «si no hubiera sido la ruina».

mantenimiento WP

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