ECOEMBES COMARCA

Ronda Somontano.- ¿Para qué la consciencia en la vida cotidiana? ¿No resulta un esfuerzo excesivo por pesado y rutinario?

Ejercicio y Bienestar.- Pues precisamente por todo lo contrario, para que la realidad que se experimenta como rutinaria todos los días se convierta en una experiencia maravillosa y única, aunque sea tan solo mediante unos chispazos de consciencia que iluminan cada momento del presente. Se trata de sentir la propia vida en un preciso instante dejando pasar los pensamientos para fijar toda la atención en sí.

R.S.- ¿Cómo hacer para que las personas sientan en vez de pensar, aunque sea tan solo por unos segundos?

E.B.- Es sin duda una cuestión compleja que requiere tiempo, dedicación y paciencia. Pero conviene tener presente que toda fuente de sabiduría empieza siempre en el mundo sensible, por los sentidos. El pensamiento es la interpretación que se hace del mundo sensible pasado por el tamiz de la cultura, de la ideología y de los estereotipos más diversos.

El cuerpo y las sensaciones que desprende contantemente es el anclaje a la vida que permite, si se le escucha con atención, que la mente esté tranquila durante unos segundos para que la persona entre de lleno en el mundo de lo sensible, en sus propias sensaciones.

contraportada-no-40-imagen-2-senti-r-postura-sentada-de-otra-persona
Sentir postura sentada de otra persona. EyB.

R.S.- ¿Cómo diferenciar entre sentir y pensar?

E.B.- Existe un procedimiento que da muy buenos resultados que ya se ha comentado en estas páginas en varias ocasiones: centrar toda la atención en el flujo respiratorio. No es fácil, ya que requiere atención, concentración y entrenamiento constante, pero cuando se logra se está en condiciones de percibir el propio cuerpo como con una lente de aumento. Una vez se está presente en la respiración puede pasarse a conectar y sentir con diferentes partes del cuerpo.

R.S.- ¿Qué es necesario para lograr aplicar este recurso con eficacia?

E.B.- Constancia para practicar el entrenamiento diario, interés en mejorar la calidad de la propia vida y entregarse a la experiencia de sentirse en plenitud con total libertad.

Nada de lo realmente importante para mejorar la calidad de la vida se logra sin esfuerzo. Hay que entrenarse para lograr vivir mejor cada día. Al principio es posible que para algunas personas esto requiera un gran esfuerzo, pero esto no es en ningún caso un problema, pues cada persona puede ponerlo en práctica las veces que desee con el tiempo de duración que mejor se adapte a sus necesidades.

Hay que tener una actitud humilde y empezar por fugaces destellos de atención a lo largo del día; unos segundos de atención cuando te sientas, cuando te levantas, cuando caminas, cuando te acuestas, cuando friegas los platos, cuando sacas el polvo de los rincones…, sin juicio ni pensamiento alguno, tan solo sentirse. Conectar con alguna parte del cuerpo que está en ese momento más implicada: los pies, las manos, la cara, la pelvis…, aquella zona que mejor se perciba.No se puede estar todo el día enchufado a sí mismo pero si vivir algunos instantes de clarividencia para sentir primero, y saborear con placer más tarde, acciones cotidianas que se hacen habitualmente de manera inconsciente y mecánica, por lo que la sensación de que son acciones rutinarias desaparece y cada una de estas acciones se convierte en una experiencia única.

 

EB.- Proporcionan de inmediato una sensación de tranquilidad. Es como si de pronto una persona entrará en su propia mansión, en su propio palacio, un lugar que siempre había contemplado desde fuera y con ciertos recelos e incluso miedo. Contemplarse de manera sensitiva otorga de inmediato bienestar, confianza en sí, en lo que se es, placer de sentirse con vida y templanza.

Aunque tan solo sea durante unos breves instantes la persona siente enormes deseos de vivir y dar gracias a la vida por tan fantástico regalo.

 

                                   www.ejercicioybienestar.org

SUSCRIPCION

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here