Ronda Somontano.- ¿Por qué es tan importante restaurarse?

EB.- Restaurar algo es volverlo a su estado original, al menos lo más aproximado posible. En el ámbito del ejercicio físico significa recuperarse del esfuerzo realizado. En la medida haya sido más duradero e intenso, se necesitará más tiempo para recuperar al organismo del exceso de trabajo y consumo energético.

CAMINO DE SANTIAGO

Durante el ejercicio físico se desencadena en el núcleo de las células musculares un proceso bioquímico que genera energía, fruto de la combustión de glucógeno (derivado de la glucosa) con el oxígeno, que produce muchos residuos, además, si la persona ha hecho un esfuerzo muy exigente para el que no estaba suficientemente preparada se producen residuos ácidos y tóxicos, como los lactatos. Gran parte de estos residuos los elimina el cuerpo al poco rato a través de la sudoración, de la respiración y de la orina, pero para eliminarlos por completo hay que procurar descansar en el suelo sobre una colchoneta, alfombra o manta, dado que es tendido sobre una superficie dura cuando el cuerpo puede recuperar mejor su musculatura, tendones, ligamentos y sobre todo articulaciones.

RS.- ¿Por qué sobre el suelo?

Contraportada No 47. Imagen 1. (Restaurarse en el suelo)
Restaurarse en el suelo. EyB.

EB.- Porque en el suelo tumbado en decúbito supino se neutraliza mucho mejor el efecto compresor de la presión gravitatoria sobre la columna, lo que permite recuperarse a nivel articular. También se puede llevar a cabo cualquier tipo de estiramiento sin peligro alguno, y además, el contacto con el suelo permite al practicante darse cuenta y sentir con mejor percepción las partes del cuerpo en contacto con una superficie dura, produciendo un efecto de escaneado natural mediante el cual la persona, si está atenta y centrada en sí misma, puede localizar los puntos de dolor, molestia, rigidez o tensión, tanto articular como muscular con mucha mayor facilidad.

RS.- Muchas personas, sobre todo jóvenes deportistas, consideran que este tipo de ejercitaciones para recuperarse son cosas de viejos y que ya tendrán tiempo para restaurarse cuando sean mayores.

EB.- Los procesos de restauración articular, muscular y tendinoso se tienen que realizar constantemente, de manera diaria, desde el mismo instante en que se deja de crecer, pues a partir de ese momento se empieza a decrecer y en la medida que se haga más ejercicio físico más se acorta una persona, pues tanto las articulaciones, como los músculos y tendones se comprimen, se tensan y por tanto se acortan.

RS.- ¿Pero la mayoría de personas consideran que esto es propio de viejos?

Contraportada No 47. Imagen 2. (Restaurar se en el suelo con ayuda de pañuelos)
Restaurarse en el suelo con ayuda de pañuelos. EyB.

EB.- Se trata de un error muy grande y de consecuencias lesivas para la calidad de vida de las personas. Restaurarse es una higiene diaria. No se puede empezar a lavarse los dientes cuando se tenga ya la dentadura completamente estropeada. Con el sistema músculo esquelético pasa lo mismo, pero a diferencia de otros procesos cuya degradación se manifiesta más deprisa, los de compresión articular y acortamiento muscular se producen muy lentamente y cuando ya empiezan a manifestarse las consecuencias, con dolores e inflamación agudos, han pasado ya veinte o treinta años y la restauración resulta mucho más costosa y lenta.

RS.- ¿Acaso es posible restaurarse a cualquier edad?

EB.- Por supuesto que es posible, lo que ocurre es que cuanto más se tarde en iniciar la necesaria higiene de restauración más alejado se estará de la recuperación completa.

RS.- ¿Qué se requiere para conseguirlo?

EB.- Constancia para entrenarse todos los días, puesto que cada día nos acortamos pero si entrenamos en el suelo volvemos a recrecernos. Mucha paciencia, pues si empezamos a restaurarnos ya con muchos años hay que esperar resultados también a largo plazo. La naturaleza no tiene ni quiere prisas. Finalmente, se requiere grandes dosis de prudencia, pues no por más correr amanece más temprano. Hay que proceder muy lentamente y poco a poco, no esperando milagros, ni forzando al cuerpo, sino tener la firme convicción y la clara percepción de que con cada proceso de restauración se mejora la calidad de vida, de modo que lo mejor siempre está por llegar, aunque en el inicio del proceso la persona se encuentre muy mal. Mientras haya vida siempre hay margen para la mejora, aunque la restauración completa ya no sea factible.

 

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DPH BECAS ARTÍSTICAS

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