Varios
10 Ibón de Estanés
Ibón de Estanés. Club Montisonense de Montaña.

Son las siete de la mañana del último domingo de Mayo. El Club Montisonense se prepara para vivir una jornada repleta de buenos momentos, de emociones difíciles de explicar.

Un autocar nos recoge a los 32 senderistas en la Estación de Autobuses de Monzón para llevarnos al Parque Natural de los Valles Occidentales. Allí se encuentra el Refugio de Lizara (1520 m.) donde por increíble que parezca llega nuestro medio de transporte. Nos ponemos las botas, la mochila y comenzamos a andar desde el mismo refugio que se encuentra en un lugar idílico, nuestra previsión es realizar una actividad con tintes de altra montaña, ya que de los hermosos abetales y hayedos pasaremos a las imediaciones de las mas altas cumbres del Pirineo Occidental, siguiendo la senda de la osa Camille.

GOB ARAGON surge
02 Puero de Bernera
Travesía por el Puerto de Bernera. Club Montisonense de Montaña.

Los prados de Napazal y su esbelta cascada quedan atrás, sin dejar en ningún momento la buena senda ascendemos por un lugar inverosímil donde las cascadas caen con fuerza, el deshielo está a tope y hace mas alegre la fuerte subida inicial.

Con paciendia llegaremos a la Plana Mistresa, llanura en la cual se separan las sendas del ascenso al Bisaurín (izqueirda) y el Puerto de Bernera (derecha).

En esta preciosa pradera surcada de mil y un regueros de agua que empapan la hierba, paramos a comer el primer tentempié. Hacemos fotos sin parar, estamos rodeados de montañas mágicas con neveros colgados de sus paredes. Enseguida vemos los primeros sarrios, camuflados en las rocas, que se hacen más visibles cuando cruzan por la nieve. Qué bonitas son las montañas y qué buen aire se respira aquí, no tiene precio

06 Bajando por la nieve
Bajando por la nieve. CMM.

pasar una jornada en estos lugares.

Hecho el receso subimos ahora al puerto de Bernera, fácil y sin complicaciones, desde el cual ganaremos unas increíbles vistas al ibón Viejo primero y al Valle de los Sarrios a continuación, que orientado al Norte, conserva mucha mas nieve y está rodeado de cumbres aparentemente insalvables. Desde allí también veremos el Bisaurín al Oeste, una montaña muy visitada por los alpinistas.

Es un momento divertido y emotivo, bajamos por la nieve que aguanta sin hundirse hacia el fondo de este valle glaciar donde el agua brota abundante bajo el blanco elemento y abre una gran brecha hacia su desagüe natural, llamado “La Trinchera”.

Hacemos nuestra foto de grupo y nos dirigimos en busca de un paso alternativo a fin de evitar los últimos e inclinados neveros: La roca pone a prueba las habilidades de nuestros senderistas, así destrepamos hacia el desagüe natural en forma de gran cascada, y ya por terreno variado junto al curso del agua alcanzaremos el magnífico y grandioso Ibón de Estanés.

Es hora de hacer un nuevo descanso, hasta ahora el día ha sido magnífico e incluso a veces fresco pero el sol va calentando y apecece estar aquí tranquilos junto a las aguas. Un lugar ideal para contar leyendas como la de la Lamia de Estanés o la de Pirene y Hércules, que quizá pudo dar nombre a nuestra cordillera.

Nos encontramos en un sitio rodeado de restos megalíticos, también de flores de mil colores pero la excursión va llegando a su fin. Solamente falta descender hacia el aparcamiento de Sansanet (Francia) con vistas inmensas al macizo de Aspe y su vertiginosa cara norte, adentrándonos poco a poco en un fabuloso hayedo.

Recorremos el bosque a la sombra de esos grandiosos arboles hasta nuestro destino, allí nos espera puntualísimo el autocar que nos devolverá a casa.

Una vez más finalizamos con las piernas cansadas pero el rostro lleno de la felicidad que solo nuestro Pirineo y la buena compañía nos puede regalar.

Club Montisonense de Montaña – Senderismo

dph

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