P1220638
Paisaje brumoso de camino a los lagos. CMM.

Es agosto y el calor sofocante se ha hecho casi insoportable estos días en el valle del Cinca. Los senderistas del Club Montisonense están cansados de resistir tan altas temperaturas hasta que ha llegado una nueva salida a nuestro querido Pirineo.

Nos congregamos un grupo de 16 personas en la Azucarera de Monzón, lugar donde recibíamos noticias de las fuertes tormentas que hubo ayer tarde. Para hoy anunciaban un pequeño bajón térmico, así que tomamos rumbo a Bielsa donde llovía con cierta intensidad, incluso tuvimos que ayudar a la Guardia Civil a retirar del medio de la carretera una enorme piedra. Continuamos hacia nuestro destino pasando junto a la bella localidad de Chisagüés, recorriendo la bella pista del valle del Río Real.

gobierno de aragón
Club Montisonense de Montaña. Ronda Somontano.
De camino a los lagos. CMM.

Es este un lugar poco conocido y ciertamente recóndido salvo para la comunidad alpinista, que suele ir allí en busca de grandiosas cimas como son el pico Robiñera y la imponente cresta de La Munia. En nuestro caso no osamos llegar tan alto pero sí visitar dos grandes lagos llamados La Munia o también de Lalarri, situados a algo mas de 2500 m. de altitud y que están rodeados de un paisaje agreste, alpino y relativamente solitario.

El punto donde dejamos los coches fue las Bordas de Chisagües, una amplia esplanada que evita los dos últimos km. de pista en buenas condiciones pero de muy fuerte inclinación. Nada mas llegar nos cae un chaparrón, ha sido la tónica durante la noche así que no nos sorprende. Al contrario, nos colocamos las mochilas y los chubasqueros, ascendiendo el trecho de pista que queda sin dejar tiempo a que el desanimo nos atenace.

P1220670
Los Lagos de La Munía. CMM.

Aunque el liquido elemento nos tuviera en vilo las previsiones de mejoría se iban haciendo realidad y pese a una pertinaz niebla, alcanzamos el lugar llamado Pietramula donde se abandona el camino y se toma una comodísima senda que va ascendiendo por la margen derecha del barranco de los Gabachos; la trazada salva un gran desnivel por una ladera herbosa que no da descanso hasta las inmediaciones del collado de Las Puertas, al que llegaríamos en dos horas y veinte minutos debido a que apenas nos detuvimos.

Estamos casi en nuestro destino: ante nosotros aparece la depresión en la que se remansan las oscuras aguas de los ibones de La Munia, grandes, profundos y fríos. Tenemos la suerte de cara ya que la niebla se aparta y nos deja disfrutar de las vistas tan fabulosas de esas altivas cumbres envueltas en nubes de aspecto tenebroso. Es momento de comer un bocadillo y dejar que nuestras mentes imaginen que subimos por esas laderas de rocas oscuras y también otras montañas blancas como si estuvieran nevadas. Es ciertamente éste un lugar mágico.

Hecho el breve descanso y sin esperar que un nuevo chaparrón nos remoje de nuevo, tomamos rumbo a Pietramula sin contratiempos, bajando muchísimo más rápidos que lo que nos costó ascender.

Llegamos a la pista y decidimos darnos un refrescante chapuzón en las limpias y frescas aguas del barranco, esto fue la nota mas divertida ya que cada vez somos mas los que hemos perdido el miedo a darnos un remojón antes de regresar a casa.

El trecho de pista que nos faltaba resulto cómodo y llegamos a los coches con la satisfacción de haber aprovechado el día como nos gusta: caminando, viendo y disfrutando de la buena compañía, con la benevolencia de la meteorología.

 

 

DPH

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here