La Asociación de la Prensa Deportiva de Huesca colabora un nuevo año en la Fiesta del Deporte Local de Huesca que organiza el Patronato Municipal de Deportes, patrocinando el Premio a los Valores Humanos en el Deporte, que este año ha sido otorgado al veterano judoca Antonio Pardo Canudo.

Antonio Pardo. Foto S.E.El historial deportivo de Antonio Pardo es uno de los más brillantes y dilatados de esta disciplina deportiva en Aragón y sus `principales líneas discurren por estos trazos biográficos:

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Antonio Pardo Canudo, nació en la localidad oscense de Santa Eulalia La Mayor el 2 de Julio de 1.946 y paso gran parte de su vida laboral en el Departamento de Correos. Aunque su pasión fue siempre «salir a la montaña», fue el deporte del Judo el que le absorbió casi todo su tiempo libre.

Sus primeros contactos con el Judo datan de 1968 en la ciudad de Jaca, en el club Kanpai, siendo su profesor Luis Ibáñez. Los duros entrenamientos en instalaciones con pocos medios, le forjaron para alcanzar el grado de cinturón marrón Poco después en el Club Judokwai de Zaragoza con Luis Zapatero como profesor continuo su formación hasta que un traslado laboral le trajo en 1976 a Huesca «mi ciudad» como él la llama, en la que tomó contacto con el delegado de deportes. Félix Genérelo y con su colaboración puso en funcionamiento la Escuela de Judo que más tarde pasaría a llamarse Club Budoska, en la sala del Palacio de los deportes del Parque donde permaneció diez años impartiendo clases y formando niños y jóvenes e incluso alguno muy adulto.

Compaginaba las clases con entrenamientos y cursos para obtener las diferentes enseñanzas en el Judo. De allí salieron los primeros cinturones negros y los primeros árbitros entre los que se encontraba su propia esposa, Sara Lalaguna. Juntos hicieron muchos kyus para entrenar y competir, muchos campeonatos de Aragón en las diferentes categorías, campeonatos de España y en una ocasión hasta una de sus alumnas participo en el Campeonato de Europa de la juventud en Holanda.

Junto a Sara, su esposa, y a lo largo de estas casi cuatro décadas han formado muchos cinturones negros, y algo de lo que se siente muy orgulloso, «el haber inculcado el amor por el judo a tantos jóvenes oscenses y sobre todo a sus propios hijos, Noelia, Sigfrido e Iván, todos ellos son cinturones negros y el pequeño, Iván, sigue la estela de los padres y que con 26 años es 3er DAN, Entrenador Nacional y tiene el segundo nivel de arbitraje.»

Antonio Pardo fundo la Escuela de Judo Samurai de Huesca donde ya lleva más de 20 de años y cuya propiedad comparte con Sara e Iván. Se muestra feliz porque su labor y enseñanzas ha llevado a su Escuela a tener varios cinturones negros, dos 5º DAN, un 4º DAN, dos 3er DAN, cinco 2º DAN y varios primeros DAN, un árbitro Internacional, tres árbitros nacionales, seis autonómicos y varios oficiales de organización.

Antonio Pardo, goza de su jubilación laboral dedicando todo su tiempo a ese Judo del que es: CINTURON NEGRO 5º DAN «, Maestro-entrenador Nacional y ARBITRO NACIONAL, Tiene cuarenta y una licencias anuales consecutivas y mucha ilusión por enseñar y estar junto al Judo del que dice que es «su autentica vida». Está en posesión del Premio al Arbitraje en los Juegos Escolares, y la propia Federación Española de Judo le concedió el 5º DAN por su trayectoria en este deporte.

La concesión del Premio se daba a conocer esta mañana en el transcurso de un acto organizado por el PMD de Huesca en el que estuvo presente el Presidente de la APDH, Jaime Ferrer.

Varios

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