Bosque de los olivos, en Buera. Foto: Estela Puyuelo.El aceite de oliva es uno de los más sabrosos y antiguos patrimonios con los que cuenta el Somontano. Su cultivo milenario y sus características autóctonas se han ido manteniendo de generación en generación para convertirse en un cultivo tradicional e inherente a esta comarca. Su veintena de variedades, genuinas del Somontano, convierten a esta comarca en un tesoro ecológico que está atrayendo de nuevo a muchos agricultores interesados por preservar un cultivo tan tradicional y arraigado en la zona.Pero no sólo son los oleicultores los únicos interesados por el oro líquido del Somontano. Sino que cada vez está surgiendo, impulsado por las entidades públicas como la Comarca o el Centro de Desarrollo Rural Somontano, una cultura del aceite que abarca distintos aspectos como la gastronomía, las tradiciones y fiestas, y el oleoturismo, un fenómeno similar al turismo enológico, que también se puede encontrar en la Comarca.

Elaboración de aceite en el torno de Buera. Foto: Mariano Lisa. Buera fue la primera población que atisbó ese potencial, restaurando hace cuatro años su almazara del siglo XVI, que todavía funciona, y convirtiéndolo en un centro de interpretación del cultivo, que cada año atrae a unos cuatro mil de visitantes. En este centro se realizan molturaciones al modo tradicional y el visitante podrá conocer de una forma amena todo sobre este cultivo, sus historias, sus ritos asociados, su biodiversidad, … El siguiente paso de esta población fue plantar el denominado “Bosque de los olivos” en torno a la ermita de Dulcis, para crear un paseo desde el casco urbano hasta este santuario y permitir así que los visitantes del Torno de Buera conozcan sobre el terreno todas las variedades existentes en la comarca como un “museo al aire libre”, explica Mariano Lisa, alcalde de Santa María de Dulcis, municipio al que pertenece Buera.

Mariano Lisa enseña a unos visitantes el Torno de Buera. Foto JLP.Lisa asegura que el proyecto del Torno “todavía no ha terminado, se siguen haciendo cosas y ampliando el espacio. Cuatro años después de su apertura los objetivos ya se han cumplido: el primero era reforzar las señas de identidad del pueblo, y uno se siente ahora más orgulloso de su pueblo cuando tiene cosas que puede poner en valor y enseñar; el segundo contribuir al desarrollo socioeconómico del sector del olivar. Yo creo que hemos puesto nuestro granito de arena y hemos contribuido a poner en valor este cultivo; y el tercero era el turístico y preservar la historia y la tradición”.

Para Mariano Lisa los visitantes que acuden al Torno de Buera “se van contentos y con una sensación diferente de lo que es el aceite, porque intentamos que aprendan a ver el aceite como una aspecto a valorar, cómo se debe consumir, etc”. Además se elabora su propio aceite.

Olivos centenarios en Alquézar. Foto JLP.Lisa, que también es consejero en la Comarca, considera que el Torno de Buera ha servido para diversificar la oferta turística y cultural del Somontano. “El Somontano no sólo es tierra de barrancos, sino que también el visitante puede ver centros de interpretación y conocer que en esta comarca se conservan tradiciones y la cultura”, señala.

En este sentido, el siguiente paso, en el que ya está trabajando la comarca del Somontano es la creación de una ruta de olivos milenarios. De momento se está recogiendo información de árboles monumentales existentes en cada población y de ahí “nos gustaría realizar una ruta de olivos que pueden llegar a tener desde 800 a 1500 años o más y que son patrimonios vivos. Que un cultivo haya sido preservado por tantas culturas y generaciones refleja su importancia y ahora deberíamos valorarlo más y dignificar la labor del agricultor”.

DPH BECAS ARTÍSTICAS

1 Comentario

  1. vosotros os quedais con la ruta y los de barcelona con los juegos de invierno que los de barcelona tenemos mas infraestructuras

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