ESTA HISTORIA VA CONTIGO

Pasadas las once de la mañana, el centro de salud ambulatorio de Monzón registraba una normalidad propia de estos días de otoño: solicitudes de vacuna antigripal, recetas, sobre todo para la gente mayor y las diarias consultas médicas. Nada hacía sospechar que una hora antes todo el personal del centro, unas 70 profesionales entre personal médico, enfermeras y personal administrativo, y más de doscientos pacientes, tuvieron que ser desalojados tras detectar una bolsa de gas en el inmueble.
Centro de salud de Monzón. Foto JLP.Una hora después de este incidente, la mayoría de los pacientes que esperaban consulta médica desconocía lo ocurrido y sólo unos pocos informaban al resto en improvisadas tertulias a las puertas del centro.

El incidente tuvo lugar a primeras horas de la mañana de este jueves, sobre las 9:45, mientras se realizaba el cambio de gas en el cuarto de las calderas para activar la calefacción. A consecuencia de ello se produjo una pequeña bolsa de gas, según informaron a Heraldo desde la dirección del centro sanitario, que fue detectada por las alarmas activando así la sirena de seguridad. Según marca el protocolo de emergencias, la dirección del centro llamó al servicio de emergencias del Gobierno de Aragón 112 para dar la voz de alarma.

Centro de Salud de Monzón. Foto JLP.Minutos antes de las diez de la mañana, hasta el centro sanitario se desplazaron los bomberos de Protección Civil del Cinca Medio, la Policía Local, efectivos de la Guardia Civil, así como personal técnico para corregir la avería originada en el cuarto de calderas y también operarios de una empresa de Gas ciudad que inspeccionó junto a los bomberos todo el inmueble hasta comprobar que la bolsa de gas se había disipado.

Ante la sorpresa de más de 200 pacientes, en su mayoría jubilados y personas mayores, el personal del centro les informó de lo sucedido y se procedió al desalojo que se llevó a cabo “con calma, tranquilidad y sin nerviosismo”, según manifestaron tanto la directora del centro de salud la doctora Isabel Blasco, como varios pacientes. El personal del centro salió por una puerta trasera, mientras que los pacientes fueron desalojados por la entrada principal, esperando en la calle hasta que terminaran las labores de reparación en el cuarto de las calderas.

La espera rondó los 25 minutos y se produjo sin mayores sobresaltos, hasta que por fin, a las 10:15 el centro volvió a abrir sus puertas al público y se reanudaron las consultas con el consiguiente retraso en las citaciones.

El centro de salud de Monzón es el único centro ambulatorio de la ciudad del Cinca, además del Centro de Especialidades. Está ubicado junto al Conservatorio Profesional de Música y a la estación de autobuses, edificios que no vieron alterada su actividad por este incidente a lo largo de la mañana.

La directora del centro de salud Isabel Blasco señalaba que el protocolo de evacuación había funcionado correctamente “tras saltar la alarma de gas, que detecto una bolsa de gas al poner en marcha hoy (por ayer) la calefacción. Los bomberos comprobaron si había bolsas de gas o no en el centro y cuando entendieron que estaba todo correcto hemos reanudado nuestra actividad asistencial”.

La doctora Isabel Blasco comparaba esta situación con “lo que ocurre en las casas cuando se pone en marcha la calefacción. Hay un gas que queda almacenado y nosotros tenemos una serie de medidas y seguridades que nos llevan a estar vigilantes, por lo que sólo hemos tenido que poner en marcha el protocolo”.

La directora del centro agradecía la “colaboración de la gente” y de los servicios de emergencia que permitió un desalojo “ordenado por la escalera. Todo el mundo estaba tranquilo y sereno y han colaborado en todo lo que les hemos pedido. No ha habido ninguna queja, lo que pasa es que la señal es muy potente y asusta, pero una vez tomada conciencia del motivo se aplica la solución y ya está. No hubo riesgo para los pacientes ni para el personal del centro”.

Uno de los pacientes relataba su experiencia que quedó en un susto: “Tras oir las sirenas nos sacaron a fuera a todos. Llegaron los del gas, la policía, guardia civil y bomberos y en un momento lo cortaron todo. Estábamos mucha gente porque era la primera hora de la mañana pero no paso nada y todo transcurrió tranquilamente”.

Uno de los colectivos que también tuvo que ser desalojado fueron algunos de los integrantes de ASAPME, Asociación Oscense Pro Salud Mental, que habían instalado una mesa informativa en la entrada del ambulatorio. “Hemos visto que todo el mundo salía y luego nos han dicho que teníamos que salir por un escape de gas. Hemos esperado un cuarto de hora y al cabo de ese tiempo hemos tenido que volver a entrar”, apuntaban algunos de estos voluntarios que informaban al público sobre esta enfermedad y sus tratamientos terapéuticos y de rehabilitación en su centro en Monzón.

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