El viaje en autobús se hizo cortísimo, tal vez alimentado por el nerviosismo y la ilusión de llegar al pueblo natal del santo y pedagogo de las Escuelas Pías. En primer lugar se realizó acopio de fuerzas con un suculento almuerzo para caminar hasta “la Olivereta” lugar donde el santo intentó dar caza al demonio. A continuación vuelta para comer y seguir haciendo talleres de decoración de estuches que se llevaron de recuerdo; confección de una flor y símbolo de la paz para la fiesta nocturna.

Acto seguido, estiraron las piernas reconociendo el pueblo y sus escarpadas calles, un poco de ejercicio no viene mal para hacer hambre que sería saciada en la cena.

comarca

Después de la misma se celebra dicha fiesta para terminar en un merecido descanso.

A la mañana siguiente con una excelente metereología después de recoger las habitaciones  los compañeros de 1º EI se unieron a la expedición para realizar una caminata entre verdes prados que les conduce hasta las Salinas, ahora abandonadas, que dan nombre al pueblo. Sólo les quedó comer y realizar juegos en el patio para la vuelta a Barbastro.

La convivencia termina cansados y fatigados pero con con una gran sonrisa en los rostros de los niños y eso es lo que realmente importa.

 

 

GOB ARAGON surge

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