CEDER PUEBLOS VIVOS

Probablemente no hay cuestión sobre la que más se haya hablado en los últimos años que sobre el cambio climático. A todos los niveles se piden respuestas. A los científicos porque se les reclama que diagnostiquen los problemas y digan como resolverlos.   A los políticos se les piden medidas realistas consensuadas, cuando sus intereses son dispares. Finalmente, cualquier persona habla sobre el cambio climático con total sencillez. Es la variante actual a lo que siempre se ha hecho: hablar del tiempo.

Sin embargo, esta vez la cuestión se nos presenta tan grave y compleja que más bien cabe pensar que tenemos por delante un horizonte preocupante.

No está de más, por esto, intentar aclararnos sobre lo que se oye, se lee, se escribe… y saber qué hay detrás del mencionado cambio climático.

¿Qué es el cambio climático?

La Convención Marco de la Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, define al cambio climático en su artículo 1 párrafo segundo, como un cambio de clima atribuido directa e indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera y que se suma a la variabilidad natural del clima observadas durante períodos de tiempos comparables[1]. Cuando menos tenemos una definición, aunque sea relativamente vaga. Por otra parte, el clima es un promedio del tiempo atmosférico a lo largo de un periodo dado, que la Organización Meteorológica Mundial ha estandarizado en 30 años.[2]

Ahora nos encontramos con una peculiaridad. Se habla de un cambio climático global, es decir planetario. Y ocasionado por causas nuevas. Es decir, se produce lo que se denomina forzamiento climático. Este forzamiento puede ser cualquier factor que incida en el balance de energía del sistema climático, modificando la cantidad de energía que la Tierra recibe del Sol o la cantidad de energía que la Tierra pierde por emisión al espacio exterior.

Los forzamientos pueden ser muy dispares: las variaciones en los parámetros orbitales de la Tierra; el impacto de meteoritos; el cambio en el albedo[3] terrestre; el aumento de concentración de gases de efecto invernadero y de aerosoles[4] tanto de procedencia natural, como procedentes de erupciones volcánicas, o bien de origen antropogénico es decir que proceden de actividades humanas.

¿Qué conclusiones se asumen como más probables?

El cambio climático actual es, de manera muy probable, totalmente antropogénico y se relaciona principalmente con la intensificación del efecto invernadero debido a las emisiones industriales procedentes de la quema de combustibles fósiles.

Esta conclusión tan rotunda viene apoyada por el importante bagaje de mediciones y datos experimentales con que se cuenta desde hace más de 60 años, gracias al desarrollo de la tecnología en el campo de los satélites para usos científicos, como por la innumerable cantidad de estaciones de medición y control de los fenómenos climatológicos, repartidas por todo el planeta.

De igual modo se cuenta con sistemas de medición fiables como para llegar a estimaciones muy aproximadas del volumen de emisiones de gases de efecto invernadero, en particular en los países industrializados.

Frente a esto, se considera que las contribuciones probables de los forzamientos naturales al cambio de la temperatura global desde 1951 son insignificantes. Lo cual no impide que en otros artículos tratemos sobre la forma en que influyen en el clima las causas naturales.

[1] Naciones Unidas. «Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático»

(http://unfccc.int/resource/docs/convkp/convsp.pdf).

[2] Organización Meteorológica Mundial, ed. (2017). Directrices de la Organización Meteorológica Mundial

sobre el cálculo de las normales climáticas (https://library.wmo.int/index.php?lvl=notice_display&id=20131).

[3] El albedo es el porcentaje de radiación que cualquier superficie refleja respecto a la radiación que incide sobre ella. Las superficies claras tienen valores de albedo superiores a las oscuras, y las brillantes más que las mates. El albedo medio de la Tierra es del 37-39% de la radiación que proviene del Sol.

[4] Se denomina aerosol a una mezcla heterogénea de partículas sólidas o líquidas suspendidas en un gas. El tamaño de las partículas puede ser desde unas pocas moléculas hasta el tamaño en el que dichas partículas no pueden permanecer suspendidas en el gas al menos durante unas horas. Los efectos de los aerosoles sobre el clima son, casi con seguridad, de enfriamiento.

DPH SONNAR

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