Siente la inmensidad que se haya escondida en ti. Siente tu grandeza infinita. Quizás, hasta ahora, ni siquiera te habías replanteado quién eras. Y, quizás, ahora te veas obligado a ello…

Para…respira…siente…

SIENTE, para ser capaz de distinguir entre el Miedo y el Amor. Para ser capaz de reconocer hacia dónde te lleva cada uno y así poder elegir, libremente, qué camino seguir.

El camino del Miedo siempre va acompañado de dolor, desesperación, ansiedad, angustia, pánico, desorden, desesperación…

Dolor, porque las cosas no son como uno quiere o le gustaría; desesperación, al creer que no se puede hacer nada; ansiedad porque no controlo lo que pasa; angustia por empezar a ver mi vulnerabilidad; pánico a dejar de ser, de existir…

Conduciéndome al desorden de mi Universo interno, al desorden de mis emociones, pensamientos, ideas, sentimientos… Todo ello ligado al sentimiento de separación de mí mismo, de los demás, de la Vida, de Dios.

El camino del Amor, por el contrario, siempre va acompañado de Bienestar, Paz y Armonía al sentir y saber que las cosas no siempre son como uno quiere, sino que son como son…como han de ser.

La Fe y la Confianza lo preceden; sabiendo que, pase lo que pase, TODO VA A IR BIEN; puesto que todo, absolutamente todo, es regido por un Plan Divino perfectamente orquestado.

Y es esta Consciencia la que te empuja a la Aceptación, que no resignación, del curso que ha de llevar aquello que no está en tu mano. Puesto que llega el momento en que aceptas tu Humanidad, aceptas tu Vulnerabilidad y aceptas y reconoces el Ciclo de la Vida. Re-estableciendo, de esta manera, el orden en tu interior, en tus pensamientos, en tus emociones, en tus sentimientos… Abandonando el control; ya que aceptas que la Vida, al igual que tú, está en constante Cambio y Movimiento y que no hay NADA que puedas controlar porque no depende de ti.

Al elegir el camino del Amor integras que aquello que te afecta a ti, también me afecta a mí; y que aquello que me afecta a mí, también te afecta a ti, a los demás, a la Naturaleza…a Todo. Aprendiendo a vivir con Empatía, con Compasión y en Unidad con quien Yo Soy, con los demás, con la Vida y con Dios.

En tu mano está el camino que quieres seguir. Eres tú quien ELIGE, eres tú quien lo DECIDE; quien decide vivir en el Miedo o decide vivir en el Amor. Asume tu Responsabilidad, que es sólo tuya. La Responsabilidad de hacerte cargo y asumir las consecuencias de tus ELECCIONES y de tus DECISIONES.

Yo, aquí y ahora, elijo hacer como el protagonista de la película “La vida es Bella” que viviendo una de las situaciones más difíciles, tremendas y desgarradoras dentro de un campo de concentración DECIDE, como padre, vivir una REALIDAD totalmente diferente a la de todos; por su salud mental y por el bienestar y felicidad de su hijo.

Él ELIGE vivir una experiencia de manera totalmente diferente al resto. Él CREA otra REALIDAD paralela, para poder sobrevivir, lejos del miedo y del temor. Él, por Amor a su hijo, ELIGE el camino del Amor y lo predica con el ejemplo para que su hijo lo elija también. Creando un mundo de fantasía, de risas, de ilusión, de esperanza, de sueños por cumplir; él ríe, canta, baila para elevar su vibración y la de su hijo; para no decaer, para no anclarse al miedo y en la desesperación, para no dejar paso al pánico, a la pérdida de Fe y de Esperanza…

Él ELIGIÓ marcar la diferencia…¿Qué ELIGES tú hoy?

TIENDAS ONLINE

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here