Telar fabricado por José Noguero Guayar con una pieza del siglo XVIII en Pozán de Vero. Balbina Campo.

Reproducimos el siguiente artículo publicado en el número 1 de la revista impresa de Ronda Somontano editada en marzo. Balbina Campo nos irá descubriendo cada tres meses los secretos artesanales que encierra esta comarca. 

El arte de tejer es antiquísimo no se sabe en qué momento el hombre primitivo comenzó a entrecruzar materiales flexibles. Cabe pensar que debió sacar sus conclusiones al observar la naturaleza y ver animales que instintivamente entrecruzaban hierbas, ramas u otro material flexible para la construcción de sus nidos, del mismo modo, el ser humano pudo copiar este sistema de entrecruzado para satisfacer sus propias necesidades.  A partir de ahí tenía que valerse de su instinto para superarse y llegar a la torsión de los materiales para darles solidez, graduar su grosor y conseguir la longitud deseada.

Modelos de telares.

Pruebas del tejido en España durante el período Paleolítico las tenemos en las pinturas de arte levantino, en las que, las figuras aparecen vestidas con tejidos. Hay ejemplos de este arte en las tres provincias aragonesas. También hay muestras de esta actividad textil durante el neolítico, de donde proceden cestas y trozos de tejido de lino y esparto. No se han hallado pruebas de que durante la primera fase del Neolítico se hicieran tejidos de lana, pero posiblemente,  al ser material muy perecedero no resistiera el paso del tiempo. Los hallazgos textiles de mayor antigüedad corresponden al neolítico.

CAMINO DE SANTIAGO

Los habitantes de los lagos suizos, eran muy hábiles e ingeniosos entre los pueblos neolíticos de Europa. Los tejedores hacían dibujos en las telas, flecos de fantasía, franjas encarrujadas (tejido rizado en relieve), un efecto de rayas, etc. En la Edad del Bronce y la del Cobre las prendas eran casi exclusivamente de lana. La elaboración del tejido en la Edad de Hierro estaba muy generalizada.

Telar de Cinchas. Balbina Campo.

Los iberos dan mucha importancia a la actividad textil, pues anualmente celebraban una exposición en la que las mujeres presentaban las telas que habían tejido y una de ellas era premiada por un tribunal masculino. Los tejidos celtas descubiertos en las sepulturas de la Europa central revelan la avanzada técnica alcanzada por los tejedores en el transcurso de la primera Edad del Hierro. Los egipcios consideraban la lana material impuro para el vestido, pero cuesta creer que los pueblos pastores de climas fríos no la utilizaran para las prendas de abrigo.

Las representaciones más antiguas de telares que se conocen datan de aproximadamente 2000 años a. C. y se encuentran en Egipto. Los restos de tejidos más antiguos proceden de este país, de las mismas aldeas en las que se elaboraron las cestas más antiguas. En uno de los graneros de El Fayum (Egipto) fue encontrada una tira de lienzo de tejido uniforme. En las tumbas de Felsen en murales correspondientes a la dinastía egipcia de Beni-Hassan, hay escenas de tejedores. El telar lo componían cuatro estacas clavadas en la tierra. Estos murales nos dan una idea aproximada de este antiguo telar y la forma de trabajar en él.

En otra de las reproducciones murales, el telar sigue siendo básicamente el mismo, pero hay algunas diferencias en el sistema de trabajo. Hay un conjunto de mujeres que representan cada una de ellas una actividad diferente en un taller textil. El telar vertical no se puede precisar donde nació.

Telar de 4 pedales fabricado por José Noguero Azlor. Balbina Campo.

Hay diferentes tipos de telares. Los telares VERTICALES iberos y celtas son muy similares, también hay telares de TABLILLAS (utilizado por los celtas), de LAZOS, (China), IZARIBATA (Corea), de CINTAS, de FOSA, de CINTURA, etc. El telar de cintura originario de América donde todavía se utiliza en el centro y sur del continente. Como caso excepcional en España en un pueblo del Alto Aragón de gran tradición textil además del telar de pedales también se utilizaba el telar de cintura. Los telares manuales horizontales, pueden tener dos, cuatro, seis o más pedales. El telar de dos pedales limita las posibilidades de dibujo en las telas. En el Somontano los telares más utilizados, eran horizontales, de dos y cuatro pedales. Esta profesión está asociada generalmente con la figura del tejedor  – hombre – nunca con mujeres.

José Noguero Guallar fabricó un telar con todos los útiles y accesorios, a partir de una pieza de un telar del siglo XVIII procedente de su casa de Pozán de Vero. Sus antepasados habían sido tejedores. Cuando vi el telar, era el primero que veía, pensé que aquello no se podía perder. Nos enseñó a hacer las piezas de un telar, sus útiles y accesorios, me enseñó lo poco que recordaba del montaje y su funcionamiento y descubrí un mundo para mi totalmente desconocido pero apasionante.

 

 

 

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