Sobre Bruixas y Bruixos de la Ribagorza durante los Siglos XV y XVI

Texto Antonio Merino Mora, locución Elena Fortuño, Realización Jorge Mayoral

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CEDER PUEBLOS VIVOS

El atrayente mundo de las brujas, y brujos, que también los había, Es un tema estudiado en distintas disciplinas académicas como la historia o la antropología, junto a sesudos tratados contra brujería la mayoría de ellos redactados por dominicos.

El momento álgido de estos hechos se dio en los siglos XV y XVI, Cuando existió un clamor popular contra las brujas, a los que vino a sumarse una serie de tratados sobre este fenómeno, como lo fue el Directorium Inquisitorum o Manual del Inquisidor (1376) de Nicolau Aymerich, inquisidor general en la Corona de Aragón, que no sólo define que es la brujería, sino que también describe que medios emplear para descubrir a estas maléficas hechiceras y, como no el Maellus Malificarum / Martillo de Brujas (1487) de los inquisidores alemanes Enrique Kramer y Jacob Sprenger, genuino manual para inquisidores.

Todos ellos consideran la existencia “real” de estas personas que mediante poderes sobrenaturales provocaban una infinidad de males, a personas y ganados, dañaban árboles y frutos de la tierra y hacían otros daños en personas o cosas con yerbas y polvos ponzoñosos y ungüentos venenosos.

Nos consta, en Ribagorza, el caso de las 24 brujas ejecutadas en Laspauls (Laspaúles) en el año 1593, no obstante, con anterioridad a esa fecha no existe constancia de ningún juicio, ni condena por brujería, la explicación hay que buscarla en una orden condal que desde el año 1548, prohibía taxativamente esos juicios por bruxería, así don Alonso de Gurrea y Aragón en nombre de su padre Martín de Gurrea y Aragón, conde de Ribagorza dice lo siguiente:

Atendiendo y considerando quan peligroso juicio es el de la

bruxería por causa de faltar provanza para entender la verdad,

y que con tormentos y vexaciones se ha de sacar de su propia

boca y es por temor dello que confiesan lo que no han hecho

y padecen injustamente de lo que no cometieron y mueren en mentira.

Con grandísimo cargo de los jueces y muy mayor del superior

que lo consiente. Por evitar estos escrúpulos y saneamiento de

nuestra conciencia, en nombre del conde mi señor, anulamos

y revocamos cualesquiere statuto hecho u ordenado en la

villa y val de Benasque, aunque esté decretado por el conde

mi señor o por el procurador general del condado de Ribagorza. 

Dado en Pedrola, a 17 de noviembre de 1548.

De este modo, y durante años, Ribagorza se libró de tener que acometer este tipo de juicios tan sórdidos, injustos y crueles.

Sin embargo, a finales de siglo con el paso del condado ribagorzano a poder real (1592) se impusieron estatutos y desafueros contra la brujería, aunque ciertamente, no tenemos evidencia de que esta reglamentación le fuera aplicada a nadie en el valle de Benasque.

 

DPH SONNAR

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