Momento velador, obra de José María Becerra.
CEDER PUEBLOS VIVOS

Ha pasado ya tanto tiempo que tal vez para algunos (los más jóvenes) sea necesario explicar que la frase que encabeza este articulo la pronunció Manuel Fraga Iribarne, siendo ministro del Interior, allá por el año 1976. Pero no, afortunadamente, la calle no era suya.

Las calles son los grandes escenarios de nuestra vida, de nuestra memoria: lugares de encuentros, de juegos, de compras, de despedidas, de celebraciones y, con los años, de la melancolía. La calle es, por muchos motivos, el ejemplo de lo que a todos nos pertenece.

CAMINO DE SANTIAGO

En un artículo anterior titulado “Lo propio y lo ajeno” traté de denunciar el maltrato de algunas de esas calles por unos pocos vecinos (evito denominarlos ciudadanos) que las entienden como lugares de nadie y no como espacios de todos. Para curiosos o penitentes fue publicado en Ronda Somontano el 21 de mayo del pasado año.

En la actualidad, el Ayuntamiento está tratando de mitigar, mediante diferentes medidas, los demoledores efectos de la pandemia sobre algunas actividades económicas de nuestra ciudad, principalmente la hostelería. Con ese fin ha consentido la ocupación por terrazas de determinados espacios públicos. Una medida excepcional para una circunstancia excepcional.

Pero el acierto de la decisión no impide hacer algunas consideraciones y denunciar algún abuso. En primer lugar, debería quedar claro que esa flexibilidad tiene que tener un término en el tiempo. En este país hay una malsana afición a convertir lo provisional en definitivo. Por otro lado, esa solución no puede justificar algunas situaciones: es inaceptable que el peatón tenga forzosamente que atravesar una trinchera de sillas y mesas para circular por la acera incumpliendo la distancia de seguridad que prescriben las autoridades sanitarias. En algún caso puede verse obligado a bajar de la acera e invadir la calzada. Todavía es más grave que una vía pública quede cerrada o prácticamente cerrada al paso de los viandantes.

Creo que la mayoría de los barbastrenses defendemos una ciudad agradable y moderna, capaz de atraer a nuevos residentes y visitantes, y eso requiere también de una adecuada y exigente ordenación del uso de los espacios públicos.

A mi juicio, la ocupación de la vía pública debería tener un carácter restrictivo. El derecho del viandante a circular con seguridad y comodidad tendría que prevalecer sobre cualquier otro interés. Por otro lado, si el uso se autoriza debería realizarse con una adecuada ordenación y cumplir con unos requisitos estéticos cuyo nivel de exigencia sea mayor según la zona.

La apertura de un establecimiento de hostelería no conlleva el derecho a ocupar la vía pública para su explotación. En muchos casos estos usos son posibles e incluso contribuyen a conformar espacios con encanto que dotan de personalidad a la ciudad y la enriquecen, pero no siempre es así.

Para ser más próspero Barbastro debe aspirar a la excelencia y esta no se consigue con la relajación de las normas, sino todo lo contrario. Estoy convencido de que el Ayuntamiento tiene objetivos ambiciosos para su ciudad y que está dispuesto a llevarlos a cabo. Hay que demostrarlo.

DPH SONNAR

17 Comentarios

  1. No sólo las terrazas de los bares, también determinadas tiendas. No entiendo muy bien por qué en la que posiblemente sea la acera más estrecha de Barbastro, en la parte justamente donde ésta es más angosta, los peatones tengamos que bajar a la calzada, con niños o carros incluidos, porque hay un negocio que ocupa la acera con cajas de frutas y verduras. Entiendo que hay que cuidar los negocios, pero que eso esté así es una cacicada. Ojalá pudieran ponerlas en la calle, pero como no está en un lugar donde el espacio lo permita, deberán ponerlas tras el cristal. Y sino, pues que todos los demás negocios amplíen espacio hacia la calle, que las zapaterías pongan pilas de zapatos, ropa otras y así.

  2. 100% acertado. Han priorizado el negocio, en especial de bares a la salud y derechos de las personas en especial de las más vulnerables las mayores que al salir de casa no pueden dar dos pasos sin mantener las distancias.
    Muchos bares. no todos, no cumplen las normativas, de salud, horarios, ni los dueños, ni distancias, ni clientes.
    Señor alcalde un poco de atención con el resto, protejamos, la policía municipal muy bien con coche nuevo, pero podían patear más la calle ver esto y llamar la atención a las mascarillas y distancias , que yo sepa nadie los ha visto
    En otras ciudades si y mucho.

  3. Buen y valiente artículo. Incluso podría irse más allá si tenemos en cuenta el veto de paso que algunos establecimientos tienen sobre los paseos en la margen del Vero. Y es que se toman decisiones como pollos sin cabeza. También creo que es incluso una cuestión de dignidad, que suele ser inversamente proporcional a la anchura de nuestras espaldas (piensen que tan solo hace unas semanas era más fácil pasear a un perro que a un niño); y, como no, de solidaridad entre la ciudadanía. Como anécdota el tan denostado Euribor, que lleva semanas bajando con fuerza, ha hecho más por los vecinos que pagan mensualmente su hipoteca, que el Ayuntamiento que les ha colocado decenas y decenas de veladores debajo de sus balcones con la consecuente pérdida de valor de sus inmuebles. Sus pisos con veladores junto a su portal o bajo su ventana ahora valen mucho menos. Aquello del Euribor es el mercado, esto de los veladores como pollo sin cabeza: El mercadeo.

  4. De acuerdo con todo lo que usted ha dicho. Si me permite, voy un poco más allá en mi razonamiento: En muchas ocasiones, el hecho de tener mesas en la calle es una manera de ampliar el aforo de un establecimiento que debería ser de unos pocos metros y así se tiene media hectárea, cosa que a otros gremios no se les consiente.
    El espectáculo de las mesas en la calle es deprimente, pero el Ayuntamiento no entiende más que de turismo, vinos y similares.

  5. Hace años que, aquello de la excelencia de Barbastro, se ha esfumado. No interesa. Todo gira en torno a lo popular,ya no se busca ni la excelencia,ni lo particular,ni lo diferente,ni la calidad. Todo es igual,vayas donde vayas. Ya no hay diferencia y encima,no las hay para bien.

  6. Mejor explicado, imposible. Yo he intentado explicar esto a veces sin conversaciones con conocidos y amigos y nunca he conseguido alcanzar el equilibrio que hay en este artículo.
    Me gustaría añadir que aparte de las molestias que pueden ocasionar el aumento de mesas en las terrazas, hay un riesgo muy grande que al parecer los usuarios están dispuestos a asumir con alegría: el riesgo de que algún vehículo arrolle las mesas y las simbólicas protecciones que se han montado en plena calzada.
    Es evidente que para no invadir la zona peatonal se ha sacrificado plazas de aparcamiento para permitir que los hosteleros aumenten el aforo y compensen las pérdidas. Pero esas terrazas están al mismo nivel de la calzada por la cual circulan todo tipo de vehículos incluidos autobuses o camiones pequeños.

    A mí esto me preocupa bastante , la verdad.
    Y también pienso que cuando se hace una concesión de este tipo, el propio Ayuntamiento que cede para favorecer estos comercios, al mismo tiempo debería vigilar intensamente si se cumplen las normativas, ya que esto es un intercambio de comprensión.
    Por poner un ejemplo, la utilización de la parte interior de los porches en la plaza del mercado. O que los usuarios están sin mascarillas a menos distancia de la permitida.
    Y también me parece que no es mala idea lo de que los comerciantes en general puedan poner algún mostrador en la puerta de su negocio para atender al aire libre algunos clientes.
    No todas las compras se podrían realizar así pero quizá evitaría parte de la circulación de clientes en el interior , que al fin y al cabo es un local cerrado.
    La crisis económica ha golpeado por igual a todos los comercios y no solo a la hostelería.

  7. Buenas tardes, totalmente de acuerdo, es un espectáculo de mal gusto el mercadeo existente en Barbastro tras la desescalada.
    Mis padres con muchos problemas de salud, directamente, se les ha bloqueado la salida de su casa con una terraza en la calle Estadilla… Pero que más da, son viejos, lo importante es que haya terrazas “a mogollón”

  8. En el fondo el artículo y posteriores comentarios parecen dar la razón a Fraga, pues cuando dijo esa frase, con motivo de graves disturbios callejeros, quiso decir que el control del orden y seguridad en la calle era responsabilidad del ministerio, del Ministro: de ‘el (“mia”); y ahora, cuando la cosa se descontrola y algunas aceras pierden su razón de ser, y algunos viales peatonales parecen privatizarse ¿de “quién” son?

  9. Estamos viendo que el virus “no se va de vacaciones” así que hemos de seguir cuidándonos y las autoridades vigilar que las aceras no sean todo terraza ni las terrazas sean sólo para los que salgan a tomar algo.

  10. Esta bien que el gobierno municipal ayude a la hostelería dándole permiso para ampliar las terrazas de los bares y eximiendo o retrasando impuestos en estos tiempos de Covid. Pero el problema es estructural y va más allá de la pandemia. Si realmente quiere ayudar a la hostelería nuestro ayuntamiento tiene que conseguir que Barbastro sea un pueblo próspero y floreciente, que vaya hacia arriba, y este status abarca todo el año, no sólo en verano. Desgraciadamente y tras más de un año de gestión no se atisban indicios de que se esté en posición de alcanzar esos objetivos. Ni la puesta en marcha de la oficina de desarrollo local profesionalizada, en estos momentos inexistente, ni la captación de un gran proyecto-motor para la ciudad como sí hemos visto se ha producido en Huesca, Monzón o Binéfar, ofrecen indicios de que esta legislatura sea productiva y positiva. Para este viaje no se necesitan alforjas. La triste entrevista de la concejal de desarrollo, Belinda Pallás, en el ejemplar de ” Vivir en Barbastro ” del mes de febrero, no presagia nada bueno, evidenciando un desconocimiento supino de la historia socioeconómica de Barbastro en la segunda mitad del siglo XX y del tejido social y económico actual de sus gobernados, así como una ausencia de clarividencia sobre el futuro de Barbastro y qué planes tiene para conseguir que Barbastro deje de ser un pueblo grande y pase a ser una pequeña ciudad. El tiempo pasa deprisa. Obras son amores y no buenas razones.

  11. Al hilo del comentario anterior de José María: hace dos días, a eso de la doce del mediodía, una familia se daba la vuelta ante la puerta de la catedral con este comentario del padre: “ !Qué le vamos a hacer!”
    Evidentemente la puerta estaba cerrada. Y pensé que si así ofrecemos nuestro principal punto de interés turístico…

  12. Hay algunos que no se enteran de nada o no se quieren enterar, ¿ que daño hacen unas pocas mesas para que la gente que monta negocios pueda vivir?, además me dice donde las mesas impiden el paso en esta ciudad, porque yo puedo pasear por cualquier sitio sin estorbos….
    Cuando se hacen críticas hay que ser mas preciso, me imagino que si hubiese sido otro alcalde estaríamos calladitos ¿eh?…..
    Si de verdad quiere hacer una crítica de la pérdida que sufrimos de espacio en las calles pregúntese porque a los peatones nos reservan unas estrechas aceras y a los coches toda la calle.

    • Fernando, José María, jj Caldera, Luis, Vicente, Ángel, Lourdes, Montse, Blas, Charo, otro José María y otro Blas han aportado algo al debate, todos comentarios que preceden al suyo. Han empatizado con el articulista, en mayor o menor medida y en común creo que tienen el haber entendido el artículo. Aparecen con sus nombres, comprometidos. Vd. no. Además se atribuye ser el Guardián del Congosto. No quiero saber dónde dan esa suerte de título que le otorga tratar de sentar cátedra. Analice bien lo que ha dicho porque es toda una contradicción. Así le exige ser más preciso al articulista, hasta el punto de acusarle de no decir dónde las mesas impiden el paso, cuando Vd. empieza su comentario con la mayor de las imprecisiones, a saber: Unas pocas mesas para que la gente que monta negocios pueda vivir. Siguiendo sus exigencias, pues como poco deberíamos estar todos a la recíproca (a esto se le llama igualdad de armas) deberíamos contar las mesas, identificar sin ningún género de dudas si realmente se ha montado un negocio (sin externalidades, me refiero) y si realmente puede vivir de ello (o al conjunto social le iría mejor pagarle para que no ejerza su actividad, como ocurre con la cuota láctea, los derechos en las viñas o incluso el acuerdo de Kioto) Nadie ha dicho que las mesas no dejen pasar en el sentido que Vd. nos hace creer, simplemente es que forma parte de la libertad de las personas el poder pasear sin que pueda ser escrutado constantemente, como ocurre al cruzar frente a la zona del Cine Cortés o en la zona de la avenida Ejército Español intersección Estación de Autobuses o entre la calle Estadilla y la avenida del Cinca (aquí en 20 días se han instalado más de 60 veladores, 240 sillas) En fin que los que seguro no tiene problemas son los de las suntuosas zonas de chalets y viviendas unifamiliares de nuestra ciudad, de lo que se deduce que además la gente con menos recursos es la que menos se respeta. La miseria se redistribuye entre la miseria. En fin, para cuando una normativa que declare zonas saturadas, para evitar que tras un bar, su terraza y demás se ponga otro a seguido de otro bar, su terraza y demás. Bueno amigo Guardián del Congosto, una última apreciación que da la medida de su desafortunado comentario: le ha atribuido al articulista una afinidad política, al decir que con otro alcalde estaríamos calladitos (ha utilizado el impersonal, socializando, porque desconoce a quién vota el articulista, pero con la intención clara de atribuirle no haber votado al actual alcalde) digo que, le ha lanzado lo del alcalde hurtando el debate. Qué nivel, me refiero a qué pobreza argumental: la libertad de opinión condicionada por lo pueda o no votar una persona.

      • Frase por frase…· Fernando, lourdes…etc.. ¿ Aparecen con sus nombres comprometidos?, mentira, a partir de ahora la palabra mentira la diré con una M, ¿ yo no he aportado algo al debate? M, otra cosa es que no le guste mi opinión, ¿ que yo me atribuyo ser el guardián de no se qué ? M, ¿ título de qué , cátedra de qué ? M M , ¿ que yo acuso al articulista de no decir donde están las mesas?, lea bien M, ¿Empiezo con la mayor de las imprecisiones , unas pocas mesas ? M, Al conjunto social no le iria bien pagar para dejar de ejercer la actividad, otra p M, Tampoco he dicho que las mesas no dejen pasar , otra M, · tenemos derecho a pasear sin ser escrutados” si paseas por un sitio público la gente tiene derecho a mirar donde le dé la gana, pero si crees que no tienen otra cosa que hacer que estar pendientes de tíenes que tienes una vida muy patética , otra M, Sigo com mas mentiras, ” los que seguro no tienen problemas son los de los chalets” M , ¿ de lo que se deduce que la gente con menos recursos es la que menos se respeta? M, ¿ la miseria se redistribuye entre la miseria? M, ¿ Para cuando una normativa , Mentira ya hay normativa, y hay zonas de ocio donde hay mas bares…¿ que yo he atribuido una afinidad política, M, Librtad de opinión condicionada, Mentira,
        Campeón háztelo mirar, EN 50 O MAS LÍNEAS NO HAS ESCRITO NI UNA SOLA VERDAD, ah y te pido permiso para poder enseñar tu artículo en otros sitios como ejemplo de manipulación deliberada,
        Saludos

  13. El Ayuntamiento ha decidido peatonalizar varias calles del centro de Barbastro a determinadas horas. Parece que la finalidad sea permitir que algún establecimiento ocupe las estrechas calles con mesas y grupos de clientes, la mayoría sin mascarilla. Los peatones, que deberían ser los beneficiados de esta medida, se ven obligados a atravesar unas zonas donde se incumplen las medidas sanitarias, sin poder guardar la distancia social. Entonces, ¿cuál es el fín de esta medida? ¿Podría haber algún interés particular por parte de algún edil del Ayuntamiento?

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here