El obispo con las monjas de Sigena.

La Diócesis de Barbastro-Monzón, con su obispo a la cabeza, quiere expresar su agradecimiento a las religiosas de la Familia Monástica de Belén, de la Asunción de la Virgen y de san Bruno por sus 35 años de oración y servicio en el Monasterio de Villanueva de Sigena. Con las limitaciones que la pandemia ha impuesto, y desde que lo anunciaran a través de un comunicado en diciembre pasado, las religiosas han ido abandonando Sigena de forma progresiva y se han ido trasladando a otros monasterios de su Familia Monástica.

Mons. Ángel Pérez, que, junto al capellán del Monasterio, Lorenzo Buera, las ha acompañado en estos momentos, ha subrayado el respeto y lamento ante una decisión que supone, al menos de forma transitoria, la desaparición de uno de los pulmones espirituales de la diócesis, como es una comunidad de vida contemplativa. Precisamente en la pasada jornada Pro Orantibus, el 7 de junio, el prelado se desplazó a Sigena para celebrar la eucaristía con la congregación. El obispo confía en que sea esta una situación puntual y pide oraciones para que el Monasterio de Sigena pueda contar, en breve, con nuevas moradoras.

CAMINO DE SANTIAGO
DPH SONNAR

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here