El cielo de verano

El cielo estrellado

Si nos alejamos de la contaminación de las ciudades y con las buenas temperaturas  del verano, las noches  nos ofrecerán una buena oportunidad para iniciarnos en la astronomía.

gobierno aragon contenidos

El día 20 de junio a las 21 horas y 44 minutos (hora de tiempo universal) se inició el verano en el hemisferio norte y el invierno en el hemisferio austral. Tendrá una duración 93,66 días según el Observatorio Astronómico de Madrid, y durará hasta el 22 de septiembre, fecha del comienzo de otoño.

En el pasado número de la edición en papel de Ronda Somontano aprendimos a identificar las constelaciones circumpolares, que son las que giran alrededor de la estrella Polar y que se podrán observar durante todo el año mirando al norte, aunque las encontraremos en posiciones diferentes.

También hablamos de la eclíptica, esa línea imaginaria por donde transitan el Sol, la Luna, los planetas y las constelaciones conocidas como Zodiacales. Precisamente en los meses de verano podremos ver por el Este elevándose hacia el Sur a medida que avance la noche, dos de estas constelaciones zodiacales, las mas espectaculares del cielo nocturno de verano: Sagitario y Escorpio.

La constelación de Sagitario representa a un centauro según la mitología griega, pero es reconocida casi siempre por el asterismo de «La Tetera». Está situada entre Escorpio y Capricornio.

Escorpio es de las pocas constelaciones que recuerdan el nombre que se les da, porque en el cielo tiene una forma muy similar a la de un escorpión. El corazón del Escorpión es la estrella supergigante roja, Antares, una estrella unas 15 veces mayor que el Sol y con poco brillo aparente. Si no conoces bien el cielo, se puede confundir con el planeta Marte.

Entre las constelaciones de Sagitario y de Escorpio se encuentra el centro de la Vía Láctea, y un agujero negro supermasivo conocido como Sagitario A. Si dirigimos la vista desde estas constelaciones hacia el centro-norte y si no hay contaminación lumínica, nos daremos cuenta de una acumulación de estrellas, el cielo tendrá el aspecto de una franja lechosa  que es conocida como la Vía Láctea, se trata de un brazo de nuestra galaxia donde hay miles de millones de estrellas. En ese recorrido visual hacia el norte habremos pasado por las constelaciones de: Águila con su estrella mas brillante Altair, pasaremos por la Lira y la estrella de primera magnitud Vega, que durante un tiempo estará sobre nuestras cabezas en “el cenit”, y después veremos una  sencilla cruz, que representa el cuerpo del Cisne y sus alas desplegadas, muy fácil de reconocer.

Las tres estrellas mas brillantes de estas constelaciones, forman un asterismo conocido como el Triángulo de Verano, no es una constelación, tan solo es un patrón de tres estrellas, Vega, Deneb y Altair, que está en la parte superior del cielo mirando al Sur, a primera hora de la noche durante el mes de agosto.

Sobre nuestras cabezas podremos observar la constelación de Hércules, es la quinta más grande de  las que puebla nuestro universo, sus estrellas son débiles aunque podemos destacar cuatro estrellas en forma de cuadrilátero de magnitud 3. En uno de los laterales del cuadrilátero destaca uno de los cúmulos globulares más brillantes y mejores del hemisferio norte, Messier 13 (M13).

Lluvia de meteoros

Si hay algo por lo que realmente vale la pena trasnochar en verano es para ver las lluvias de meteoros. La mayoría de lluvias de meteoros están producidos por cometas, que dejan detrás de si restos de polvo en su viaje alrededor del Sol. Cuando la Tierra se encuentra con esos restos, entran en la atmósfera a alta velocidad y se vaporizan a alturas próximas a los 100 kilómetros, formando meteoros visibles. La más importante de todo el año son las Perseidas que compite en protagonismo con las Leónidas, que tienen lugar en noviembre, que son más grandes en tamaño pero se ven menos cantidad. Por esto se consideran las Perseidas como las más bonitas, porque se ven muchas. Son producidas por los restos del cometa Swift-Tuttle y se llaman Perseidas por que su radiante se encuentra cerca del doble cúmulo de Perseo. Las podremos observar las noches del 11 al 12 de agosto y la del 12 al 13. También se pueden ver, aunque en menor cantidad los días anteriores y posteriores hasta el 24 de agosto.

Las estrellas y constelaciones se comportan como un reloj, y cada verano vuelven a estar en el mismo punto del cielo, el mismo día y a la misma hora, con los planetas y la Luna no sucede lo mismo, debido a sus órbitas y a la nuestra, su posición, día tras día, no cambia igual que el de las estrellas.

Fases de la Luna

Luna llena los días: 5 de julio, 3 de agosto y 2 de septiembre.

Cuarto menguante: 12 de julio, 11 de agosto y 10 de septiembre.

Luna nueva: 21 de junio, 20 de junio, 19 de agosto y 17 de septiembre.

Cuarto creciente: 28 de junio, 27 de julio, 25 de agosto y 24 de septiembre.

Planetas

Los planetas siempre han fascinado al hombre, son muy fáciles de reconocer mirando hacia la eclíptica, se distinguen de las estrellas por que no titilan en el cielo, es decir, no parpadean.

Mercurio, solo se verá a partir de la segunda semana de julio al amanecer muy cerca del horizonte este-nordeste.

Venus, se verá muy resplandeciente, antes de la salida del Sol, con una magnitud de entre -4,4/-4,3/-4,1, durante el verano por el este-nordeste.

Marte aparecerá entre las constelaciones de Acuario (segunda quincena de junio) y Piscis. Lo veremos antes de la media noche hasta el amanecer. En el mes de septiembre durante toda la noche.

Júpiter y Saturno los podremos ver durante toda la noche. Júpiter muy brillante con una magnitud de -2,7. Con telescopio se puede adivinar cierto tono anaranjado.

  Cometas

El la antigüedad los cometas eran conocidos como las estrellas “con el cabello largo” y creían que eran signos de malos augurios: traían mala suerte y desastres. Actualmente sabemos que son los restos del comienzo del sistema solar y están formados por un núcleo, con trozos de hielo y gases congelados mezclados con trozos de rocas y polvo incrustados.

Cada año se descubren un número muy elevado de cometas y se clasifican por cometas de “largo periodo”, aquellos que su órbita es de mas de 400 años y los de “corto periodo.

Entre los cometas periódicos, que pasan por su perihelio en el verano de 2020 tenemos: el cometa 2P/Encke que se encontrará, el día 26 de junio, a una distancia del Sol de 0,34 ua. (unidad astronómica) y a 1,19 ua. de la Tierra.

El otro cometa 58P/Jackson-Neujimin se encontrará, el día 28 de junio, a una distancia del Sol de 1,38 ua.  y a 1,62 ua. de la Tierra.

 

dph

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here