José Antonio Pueyo Mazana.

La N-230 es uno de los principales accesos a la estación de Baqueira-Beret, la principal a Viella, y al Valle de Benasque desde Cataluña, con importante tráfico de vehículos pesados y una densidad que se incrementa de forma considerable una vez comienza la temporada de nieve, especialmente durante los fines de semana.

En el kilómetro 64,400, en el municipio de Benabarre, se encuentra un peligroso cruce con la N-123 donde han tenido lugar en los últimos años varios accidentes mortales.

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Desde CHA pedimos que el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, ejecute medidas disuasorias para reducir la peligrosidad de este “punto negro”, y por ello “vamos a trasladar esta necesidad al Senado a través de Carles Mulet, para evitar que sigan produciéndose accidentes mortales, y es que con la llegada de la temporada de esquí, la densidad de tráfico aumenta de forma considerable y con él los accidentes”, explica José Antonio Pueyo, presidente de CHA-Ribagorza.

 “Es verdad que las soluciones no son sencillas, ya que coincide en este punto un cambio de rasante en una recta, un carril de aceleración, un puente elevado y un cruce con visibilidad reducida, que obliga a maniobrar de forma rápida ante la velocidad de los vehículos que transitan por la N-230, por lo que la instalación de un radar fijo sería una posibilidad”, ha afirmado José Antonio Pueyo, presidente de CHA-Ribagorza.

dph

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