San Póliz, en el extremo septentrional del Somontano

Por Alberto Gracia Trell ******* ******* Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito del autor y del editor a los efectos del artículo 32 de la Ley de Propiedad Intelectual

609
Imagen Alberto Gracia Trell
monzón 2

En el norte del extenso municipio de Bierge se desperdigan varios núcleos deshabitados que se extienden a lo largo de la Sierra de Guara. Entre ellos, sobre una pequeña colina, se encuentra San Póliz, ya en el límite con Sobrarbe y antes perteneciente al municipio extinto de Rodellar.

Los tres accesos principales los podemos realizar desde Torrolluala del Obico; bien partiendo de Las Bellostas / As Billostas o, por último, a través de Rodellar pasando por los despoblados de Otín y Letosa. En cualquiera de los tres casos recorremos unos caminos agrestes con monumentales caxicos o robles, con excelentes panorámicas y situándonos cerca del nacimiento del río Mascún una vez alcanzado nuestro objetivo.

varios
Imagen Alberto Gracia Trell

A 1.043 metros de altitud, la vida en este lugar tan inhóspito debió de ser muy dura: inviernos fríos y aislamiento absoluto, además de falta de servicios y de comunicaciones. En este sentido, San Póliz fue siempre una aldea apenas habitada con únicamente dos casas, aunque parece ser que hubo una tercera antiguamente.

Pese a que la ruina y el deterioro avanzan a ritmo constante, San Póliz todavía alberga algunos elementos de interés. No obstante, uno de ellos ya no se puede apreciar en todo su esplendor. Se trata de casa Español, puesto que no hace muchos años la primera planta se hundió y ya no permite la entrada a la casa. Estábamos ante un ejemplo precioso de edificación representante de la arquitectura del país y con un dintel, cada vez más desgastado, datado en 1856. Quedarán para el recuerdo los magníficos bajos abovedados, el horno, el fogaril y una preciosa escalera que conducía hasta la falsa, también derruida. La otra casa de San Póliz está totalmente en ruinas y solo es un amasijo uniforme de piedras y vegetación con la exigua presencia de algún muro. Asimismo, son destacables diversas bordas y la herrería que aún resisten el paso del tiempo y del abandono.

Imagen Alberto Gracia Trell

Por fortuna, la iglesia todavía se mantiene en buen estado, conservando el coro, la techumbre y la torre. Es un pequeño y coqueto templo datado en el siglo XVII, cuya advocación es a San Hipólito. Sin embargo, a no ser que se actúe con alguna medida, es muy probable que en pocos años se derrumbe. Sin duda, es una de las iglesias mejor conservadas en la zona, junto a la restaurada de Nasarre.

Entre el patrimonio inmaterial, podemos destacar el propio nombre de la aldea, dado que se refiere al antropónimo en lengua aragonesa Póliz, que se corresponde con el castellano Hipólito. En este sentido, la toponimia de la población es rica: Isola, Valleta Allagar, Cachicar, Chinibral, Os Linases, huerto A Buega, Solaniás o Patro.

El gran éxodo del medio rural a mediados del siglo pasado provocó el abandono total de San Póliz. Fue en 1968 cuando los terrenos y el pueblo fueron comprados por el Patrimonio Forestal del Estado para la repoblación de pinos. Así se acabó la milenaria historia de esta aldea somontanesa.

Por último, a escasos 15 minutos de San Póliz hallamos la pardina de Ballabriga, con sus edificios de apoyo, también deshabitada y arruinada por dentro, dado que hace unos diez años se vino abajo por completo impidiendo el acceso a la vivienda.

Imagen Alberto Gracia Trell

Mujer Rural

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here