A esta sociedad en la que vivimos se la ha llamado la de la información o la del conocimiento, sin embargo, ya vamos dándonos cuenta de que hay tanta información que estamos muy desinformados y de que conocimiento no es información, aunque van ligadas las dos cosas… y si es difícil obtener información fiable y por lo tanto conocimiento, cuanto más difícil se nos hace pensar críticamente, libremente, porque opinar es una cosa y pensar de forma crítica y fundamentada otra.

Nadie puede negar hoy en día la importancia de la información, fiable, rigurosa, fundada, porque no sabemos de quién fiarnos, fake news, intereses económicos detrás de las vacunas, detrás de los medicamentos y también detrás de la información. Pero hay que tener mucho cuidado, porque no todos mienten, no todas las fuentes manipulan, hay medios que sí persiguen un interés común, que creen que sí están haciendo una labor social, cultural e informativa responsable y crítica, y que además, la deben hacer.

NAVIDAD GOB ARAGON mitad

Teorías conspirativas nos persiguen, que el covid-19 procede de laboratorios de la guerra, que es una invención, que en realidad no se sabe nada y no nos lo quieren decir… ¿qué pensar?, ¿de quién fiarnos?. La ciencia no siempre acierta, de hecho solo se aproxima a la realidad con sus teorías y  también es verdad que está sujeta a intereses económicos y políticos… pero es la herramienta más certera de consenso crítico con la que podemos contar… y la comunidad científica nos comunica que esta pandemia global procede de una zoonosis por pérdida de biodiversidad, lo que quiere decir que es una enfermedad que procede de otra especie animal ( como el ébola o el zica, no es tontería, se calcula que el 60% de las enfermedades infecciosas que afectan al ser humano son zoonóticas). Sin embargo, un ecosistema sano mantiene controlada la aparición de plagas y patógenos, la biodiversidad nos protege.

¿Quiénes están detrás de la confusión, el engaño y la manipulación? En este sistema en el que el beneficio económico se pone por delante de los equilibrios biológicos y los derechos humanos: las grandes empresas transnacionales y partidos políticos que defienden sus intereses,  ideología neoliberal, neofascismos. ¿A qué me estoy refiriendo?, a las grandes empresas  farmacéuticas que solo invierten en desarrollar  medicamentos que curan las enfermedades de los ricos, que ignoran las enfermedades que aquejan a la mayoría de la humanidad porque invertir en investigar cómo curarlas supondría menos dividendos. Que desarrollan semillas que enferman y padecen plagas que solo sus pesticidas pueden salvar y que fomentan los monocultivos y la agricultura intensiva que destruye la biodiversidad. Esas empresas de armamento que desde hace ya más de 30 años se dieron cuenta de las consecuencias catastróficas del cambio climático y de las migraciones forzosas que éste iba a provocar y vieron negocio en fortificar y rearmar las fronteras y ahí están haciendo dinero con nuestros impuestos, matando y condenando gente en lugar de trabajar para evitar el desastre.

Hay mucho dinero e intereses puestos en crear esta confusión, en trabajar para la desinformación, el entretenimiento y las cortinas de humo, se utilizan todo tipo de estrategias de marketing, publicidad, comunicación, para que pensemos que hacer negocio es lo mismo que sobrevivir, que acumular capital es cuidar la vida, pero se trata justo de lo contrario. Si queremos sobrevivir como especie, si queremos cuidar la vida, no podemos poner por delante la acumulación de capital. No tenemos otro planeta, no hay vidas que valgan más que otras, no hay posibilidad de superviviencia como especie si la temperatura global sigue subiendo al ritmo que lo hace. Esta pandemia es preludio y aviso de lo que está por llegar y podemos hacer mucho todavía para que eso no ocurra, pero nos están despistando…

Curiosamente en este sistema en el que parece que todas las personas trabajamos nada más que para ganar dinero, hay una serie de profesiones que se dice que son vocacionales, por ejemplo la medicina, la enseñanza, y también el periodismo… ¿qué significa esto? Que quienes las desempeñamos creemos que nuestro fin es ayudar, crear una sociedad mejor, aportar a los demás, y ganar dinero no es lo más importante, aunque también lo sea…

Por eso cada vez más medios de comunicación están buscando la autofinanciación, porque si sus sueldos dependen de la publicidad de estas grandes empresas, entonces  no pueden criticarlas, no pueden contar toda la verdad.

Desde hace tiempo en España medios como El Salto, La Marea, Público, La cafetera, Carne Cruda, Radiojaputa, se financian solo con ayuda de suscriptores, mecenas, crowdfunding y no admiten dinero de empresas que inviertan en armas, en bolsa o en hidrocarburos. Son periodistas que se bajan el sueldo, que se arriesgan a no cobrar para informar, porque no pueden trabajar para el enemigo.

Ahora los grandes también han priorizado la información veraz al beneficio económico, The Guardian y El País se han pasado al modo suscripción como ya lo hicieran y lo harán otros. No hay posibilidad de conocer las opciones que tenemos, de pensar libremente si no podemos informarnos de forma veraz y conocer los intereses en juego en esta crisis global que vivimos y que se nos viene encima. Las empresas y los bancos están jugando a ganar dinero con el planeta, con las vidas de las personas, y tenemos derecho a saberlo y a saber cómo se está produciendo, quiénes lo hacen y  quiénes están trabajando para evitarlo , tenemos derecho a saber también  cómo podemos evitarlo y cómo trabajar para construir un mundo y unas relaciones diferentes, en definitiva, para ser libres.

Porque no hay democracia sin libertad de expresión, ni hay posibilidad de pensamiento libre sin información rigurosa y fiable. Necesitamos un periodismo comprometido, transparente e independiente, y para ello hay que pagar, porque las personas que se dedican a realizar ese trabajo, a investigar e informar necesitan cobrar un sueldo digno. En esta sociedad de locura y miedo, como consumidores y lectores tenemos mucho que cambiar y que hacer y no vamos a descubrirlo si no buscamos una información alternativa a los centros del poder. El cambio empieza precisamente en la ciudadanía y en sus hábitos de consumo de la información, de esos hábitos depende que podamos parar el calentamiento global  y conseguir un mundo más justo y más habitable.

dph

1 Comentario

  1. Dice la firmante lo siguiente :
    “¿Quiénes están detrás de la confusión, el engaño y la manipulación? En este sistema en el que el beneficio económico se pone por delante de los equilibrios biológicos y los derechos humanos: las grandes empresas transnacionales y partidos políticos que defienden sus intereses, ideología neoliberal, neofascismos.”
    Y con esa opinión ¿pretende decirme Perra Verde por dónde van los tiros? ¿Quiere que me crea que en la izquierda está la verdad y la trasparencia? ¿No se ha enterado lo que acaba de hacer este gobierno con el órgano “independiente” que vela por la trasparencia de las administraciones públicas?

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