Mujer Rural

Las romerías son una de las manifestaciones culturales y religiosas de las creencias comunes de los españoles y de otros países cristianos. Así todos los municipios del Altoaragón celebran su romería, rogativa o peregrinación cada año con suma fidelidad y fervor, en un movimiento general de sus gentes que con un origen antiquísimo no ha perdido vigor con el paso de los siglos, pues es un hecho constatable el auge extraordinario de la revitalización de muchas de ellas en los últimos años.

Romería Al Pueyo

Marcel Mauss, en su “Ensayo sobre el Don” definía claramente las romerías como hechos sociales totales de este modo: “Se manifiestan a la vez todo tipo de instituciones: las religiosas, jurídicas y morales que son políticas y familiares al mismo tiempo; así como las económicas, que suponen formas especiales de producción y consumo, o más bien de prestación y de distribución; sin contar los fenómenos estéticos a que dan lugar estas reuniones”. Ciertamente, las romerías son fenómenos culturales que aúnan en sí los aspectos religiosos, lúdico-festivos, identitarios, morales, económicos, estéticos, porque en suma, las romerías constituyen un fenómeno complejo además de ser una clara manifestación de los valores sociales de la comunidad, reafirmando los lazos de identidad del grupo social que las promueve y reúne.

FRANCO MOLINA CENTRAL

Las romerías como manifestación representativa de la religiosidad popular, se pierden en la más remota antigüedad. Unos piensan que están ligadas a creencias y prácticas pre-cristianas, supervivencias paganas; otros, a una religiosidad telúrica, naturalista. Lo cierto es que los cristianos, mas graves, a la par que piadosos, empezaron a hacer romerías desde el lejano siglo III al Santo Sepulcro y a los de los Mártires, sin que en estos actos devotos entrase para nada la diversión. Posteriormente, las romerías progresaron extraordinariamente, y cada pueblo se hizo un  “deber” o por medio de un “voto” en verificar al menos una al año para honrar a su Dios en su Sacra familia, y en sus Santos y Bienaventurados, y cuando la Iglesia santificó las virtudes de sus escogidos, hasta la más humilde y perdida aldea encomendó su guardia y prosperidad a un Ser divino, erigiéndole en su protector y patrón tutelar. Este patronato fue erigido por lo común en ermitas o santuarios en medio de los campos cercanos a los pueblos, para que sus fiestas pudiesen tener la extensión que se deseaba darles y a ellas acudieran y acuden hoy las gentes, a adorar a los patrones, rogarles su protección y ayuda, a la vez que entregarse a fomentar las relaciones sociales después de reverenciarles. Esto y no otro debe de ser el origen de las numerosidad de ermitas y santuarios que cercaban por decirlo así todas las poblaciones altoaragonesas, y de las cuales han quedado siempre a pesar de las guerras, de la impiedad o el abandono de algunas poblaciones que tuvieron sus habitantes que salir por Repoblaciones Forestales, Pantanos,  o Concentraciones, sobreviviendo algunas de ellas a los mismos pueblos, lo cual se ve en bastantes casos de los actuales despoblados, reuniéndose año tras año, los antiguos moradores o sus descendientes, para cumplir con fé y devoción el “Voto” o “Promesa” que hicieran sus antepasados.

Binefar al Romeral

Nos toca vivir tiempos difíciles en gran parte del mundo, porque la pandemia del “Coronavirus” está diezmando las poblaciones a la vez que les obliga a cancelar todas sus celebraciones, como es el caso de estas convocatorias de siglos de referencia y que han sido siempre la suma de emociones y momentos en una participación masiva de un pueblo que vibra y necesita de esta “Ofrenda” de este “Voto” y este año más que nunca.

Romería al Pueyo de Abiego

NAVIDAD GOB ARAGON mitad

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