Mujer Rural

La jornada se inició por la mañana con una concentración de escuelas venidas de toda la provincia de Huesca, a través de los “nidos” del Quebrantahuesos en Sobrarbe, Huesca y Monzón. Decenas de niños y niñas desde los 3 hasta los 14 años se juntaron para disfrutar de un día soleado y practicar el deporte ovalado.

El momento más emotivo de la jornada se produjo poco después, donde todos los asistentes, fueran jugadores, jugadoras, amigos, familiares y representantes de la Federación Aragonesa de Rugby, hicieron el tradicional pasillo y se unieron en un minuto de silencio sepulcral, seguido de un aplauso que pudo haber durado toda una eternidad. La federación se unió en este homenaje ofreciendo el trofeo recibido en el Campeonato de Selecciones Autonómicas, celebrado en Sevilla el fin de semana anterior.

FRANCO MOLINA CENTRAL

El partido homenaje a Sandra siguió inmediatamente después, bajo un sol ardiente. El Huesca se enfrentaba al Quebrantahuesos pero los dos equipos lo componían jugadoras y exjugadoras de los equipos que conocieron a Sandra y la vieron crecer como jugadora, como el Somontano, Tarazona, Universitario de Zaragoza, Ibero, Fénix, Huesca o Lleida Rugby.

El primer ensayo, como marca la tradición, fue de la capitana del equipo de casa, como cuando lo hizo Sandra también en su momento; el primer ensayo del rugby femenino de la familia Quebrantahuesos lo marcó la que ahora nos mira desde arriba y ahora ese mismo 3 en la espalda vuelve a sacar esa fuerza vital. Ensayo que Jabalí celebró mirando al cielo. Señalando el número, soltando lágrimas, y todos los guiños viscerales que se puedan hacer queriendo o sin querer. El resto del partido fue una sucesión de ataques y contrataques, juego bonito, y sobre todo mucha emoción canalizada a través del juego. Sangre (poca), sudor (mucho) y lágrimas se alternaron entre abrazos y placajes, en un partido al que no le faltó de nada, aunque faltara alguien en concreto. El resultado, como marca la tradición del rugby fue 0-0, aunque se consiguieran multitud de ensayos por ambos equipos.

Para acabar la jornada, se disputó el último partido de la temporada en la liga senior masculina, que enfrentó al Huesca Rugby con el seminario de Tarazona, el decano del rugby aragonés.

El equipo turiasonense venía bastante mermado por una plantilla bastante corta a lo cual se unió la imposibilidad de algunos de sus jugadores de poder disputar el partido por confinamiento de sus localidades de origen. Aun así, el Huesca sabía que los partidos con el Tarazona son siempre de alto voltaje. Ha existido una sana rivalidad entre ambos equipos, aumentada exponencialmente desde que el QRC consiguió su primer título de liga en el campo del Seminario en su 50 aniversario. Contactos duros, alta presión y rapidez de circulación del balón son las señas de identidad de los “curas”, toda una apuesta por el juego alegre y desenfadado. El Huesca, no obstante, golpeó de inicio con su mejor arma, la melé. Incapaces de frenar una melé a cinco metros de su marca, los visitantes incurrieron en una falta que obligó al arbitro a pitar golpe de castigo y mandar a su apertura a la silla de pensar durante 10 minutos. Este fue el detonante para unos minutos de superioridad manifiesta del Huesca, que desembocó en dos ensayos más (min 13 y 19) a cargo de Miguel y Mallén. El seminario despertó, y consiguió contratacar con un ensayo, precisamente de su apertura Pablo Vela, después de una jugada bien trabajada por los visitantes. El juego al pie a la tercera cortina obligaba a los “back 3” del Huesca a estar bien atentos, así como a un esfuerzo extra de recolocación defensiva, pero aparte de un par de situaciones bien solventadas por el Huesca, poco más pudo hacer el Tarazona, al cual se le acabó la gasolina. En el segundo tiempo el entrenador del Huesca, Héctor, movió fichas y sacó jugadores de refresco. Un buen trabajo de presión en el saque de reinicio por parte de Gabi y Bossola acabó devolviendo el balón a los verdiblancos, culminado en un ensayo del binacetense Noel (min 42). En este punto el seminario bajó los brazos y el resto del partido fue un monólogo del Huesca, donde brillaron la potencia de Kenvin (min 57), la pillería y velocidad de Miguel (min 51), la veteranía de Gabi (min 76) y como, la delantera, a través del maul (min 66, Dueso). La conexión entre delantera y tres cuartos fue más fluida y la continuidad en el juego deparó momentos muy bonitos de juego que hicieron la delicia de los asistentes. El partido finalizó con un marcador de 48-7 y un balance final de temporada del Huesca de 7 de 8 en partidos ganados y un promedio de 32 tantos a favor y 11 en contra en todo el torneo.

Para finalizar, hay que agradecer a toda la gente que participó y colaboró en la realización de una jornada que se recordará durante muchos años, y como a pesar de los pesares, lo que la pandemia separó volvió a juntarse gracias a Sandrila. Una nueva gesta a añadir dentro de las muchas que posee en su haber. Una vez más, fue ese sol que con su luz hizo brillar a la luna. Y vaya si brilló.

NAVIDAD GOB ARAGON mitad

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