Mujer Rural

En la Exposición Universal de Sevilla del año 1992, en el pabellón de la Santa Sede, lució en todo su esplendor, su pieza principal: una Cruz de Plata, considerada hasta este momento,  como la mayor obra en filigrana que existe en el mundo. Labrada, de 2 metros de altura, cuarenta y siete kilos de plata, dos años de trabajo, y dos mil ducados pagados a su autor, por el deán de la catedral de Santiago de Cuba, Don Nicolás Estévez Borges, donada a su parroquia bautismal de  la Magdalena, en Icod de los Vinos (Tenerife), en la actualidad, se encuentra próxima al “drago milenario” en la iglesia de San Marcos del mismo lugar.

Debido a las monedas de plata mexicanas que cubren los clavos de la base de la cruz, y por la insuficiente información, se había atribuido la filiación, a talleres plateros de la Puebla de los Ángeles en México.

FRANCO MOLINA CENTRAL

Las investigaciones llevadas a cabo en 1984, por el profesor de la Universidad de la Habana Don Leandro F. Romero Estébanez1, ha demostrado, que el autor de la mayor pieza, de extraordinaria calidad y magnitud de la platería cubana, es de Jerónimo de Espellosa y Ballabriga.

Jerónimo fue bautizado en Barbastro2 el día 15 de febrero de 1613, hijo de Jerónimo de Espellosa y de Dª. María Olaya de Ballabriga.  Fueron sus padrinos Gerónimo de Sira y María Garay.

No tenemos más información de él hasta que el día 13 de febrero de 1631, cuando iba a cumplir los 18 años, se matricula como aprendiz en la casa del maestro platero Simó de Toledo3, por un tiempo de cuatro años en su taller de Valencia. (Simó de Toledo fue un patriarca de una saga de plateros; los Toledo de Valencia: Diego, Vicent, Josep, que trabajaron principalmente para la catedral de Valencia y por toda su comunidad).

A la edad de 31 años en 1644 se encuentra en La Habana, donde era Mayordomo de la Hermandad de Plateros y Contrastes de la ciudad. No he podido encontrar en el Archivo General de Indias de Sevilla, en su listado de pasajeros a las Indias, ninguna referencia a la fecha de salida hacia Cuba, Espellosa, pienso que pudo hacerlo de forma ilegal, bien enrolado entre la marinería, o desde Portugal, donde los viajes eran mas baratos y menos controlados, por lo tanto, de momento no consta en ningún registro oficial.

Este mismo año, el día 15 de mayo de 1644, hizo testamento ante el notario D. Cristóbal Valero y ese mismo día se casó con Dª Ángela María de Maldonado Bohórquez, de San Salvador de Bayamo (Cuba). De este matrimonio nacieron, Jerónimo (bautizado en la catedral de La Habana el 6 de abril de 1645) y Francisco (bautizado el 4 de noviembre de 1647 en La Habana). Este segundo parto provocó la muerte de Ángela María, que fue enterrada en la iglesia convento de San Francisco de La Habana.

Durante un tiempo aparece como Alférez Mayor de La Habana, que era uno de los oficios de mayor categoría que existía en el Ayuntamiento, tenía las mismas facultades que un regidor, pero con asiento preferente durante las sesiones, también era el portador del pendón de la ciudad.

En la segunda mitad del siglo XVII, la platería cubana, está marcada por la presencia del platero Jerónimo de Espellosa, que asentado en La Habana, supo integrarse en la sociedad cubana del momento.

El 9 de julio de 1655, se establece en La Habana una Hermandad de Plateros. En el Archivo de Protocolos de la ciudad, se conserva la escritura de la constitución de la “Hermandad de los Plateros”, que era un autentico sindicato, a pesar de su ropaje religioso, entre sus 14 miembros fundadores figuraba como principal promotor y primer mayordomo el barbastrense Jerónimo de Espellosa, que aportó los conceptos organizativos y jurídicos vigentes en la península, y que le condujeron a coordinar la actividad profesional a través de la regla de la Cofradía, alternando el cargo, entre los años 1655 y 1680 año de su fallecimiento.

Siendo Mayordomo, contrató en 1657 la construcción de un retablo para la cofradía de san Eloy, establecida en la iglesia de Santo Domingo.

Al año siguiente, 1658, contrae sus segundas nupcias, con la cubana Francisca de Aguado Zurbano, con la que tendrán once hijos, una cifra nada anormal en la época.

En 1659 fue nombrado para desempeñar el cargo de contrastes, que era el que garantizaba la calidad de los metales preciosos.

En 1661 contrató con Don Nicolás Estévez Borges (personaje importante en la vida habanera de la época), la cruz de plata que se encuentra en Icod de los Vinos. El 8 de enero de 1663, tenemos las primeras noticias sobre la cruz, aparecen en carta de Don Nicolás a su primo Gonzalo Báez Borges, el párroco de la capilla de Icod, para manifestarle que ya estaba terminada la obra y su coste había sido de dos mil ducados.4

La Cruz de Plata, consta de árbol y brazos cilíndricos, terminados en perillones calados y un inri de plancha calada y recortada. Aunque lo más sobresaliente de toda la obra, es la peana de dimensiones considerables, de planta hexagonal, esta trabajada toda en filigrana. Es su única obra conocida con total seguridad (no firmaba sus obras)  tiene gran valor artístico, lo que le convierte en uno de los artistas americanos más importantes de su tiempo.

Peana

En 1678 compro una casa en la calle Oficios nº6 de La Habana,  quien declara en su testamento fechado  el 16 de abril de 1678, que había adquirido la vivienda por cuatro mil seiscientos pesos, cifra muy alta para la época.

El 4 de octubre de 1680, dos días antes de su fallecimiento, hizo Codicilio (modificación no sustancial, que el testador añade a su testamento con posterioridad a ser otorgado).

Falleció a los 67 años en La Habana, el día 6 de octubre de 1680.

Casa en la actualidad, donde vivió Jerónimo de Espellosa en 1680

A su muerte, su viuda Francisca de Aguado  vendió la casa, al obispo Diego Evelino de Compostela en 1688. Es una de las cuatro casas más destacadas que se conservan del siglo XVII en La Habana, posee un acceso enfrentado a un patio rodeado por galerías, fue restaurada por el gobierno de la ciudad en el año 1984.

Puedes ver otros artículos de esta sección aquí

 

1 – Leandro F. Romero Estébanez «Orfebrería habanera en las Islas Canarias», Revista Universidad de La    Habana, n°222, La Habana, 1984.

2 – Archivo Diocesano de Barbastro. Libro sacramental, bautismos.

3 – Archivo Histórico Municipal de Valencia. Plateros. Caja 9. Libro Escribanías. 1619-1641. F. 191).

4 – Archivo de los herederos de Don Daniel Morales y Fernández Linch, Icod. Colección epistolar de Don Nicolás Estevez Borges a sus parientes de Icod.

DPH

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