LA TRIADA CAPITOLINA CON IUPPITER EN EL CENTRO
Mujer Rural

La cadena de ferretería OPTIMUS (“Óptimo, excelente”) debe su nombre al adjetivo latino en grado superlativo del positivo BONUS (“Bueno”).

En la antigua Roma era frecuente llamar así (IVPPITER OPTIMVS MAXIMVS SOTER) a Júpiter, el dios supremo del panteón y salvador del Imperio, que junto con su esposa Juno y su hija Minerva formaban la llamada Triada Capitolina.

FRANCO MOLINA CENTRAL

Júpiter (o Jove) es el equivalente griego del dios Zeus, hijo de Saturno y Ops (diosa de la abundancia y la fertilidad de origen sabino), identificada por los griegos con Rea. Es el dios todopoderoso, y el padre de los dioses y los hombres Sus atributos son el águila, el rayo y el cetro que simboliza el dominio sobre las demás deidades. Estaba casado con Juno (Hera). Tuvo numerosos hijos reconocidos tanto dentro como fuera de su matrimonio, ya que como Zeus tuvo muchas amantes.

Los romanos, como los griegos, consideraban que era una deidad con el poder de controlar los cielos, y por tanto de crear las nubes («El amontonador de nubes» llamaba Homero a Zeus), ejercer el control sobre los rayos y relámpagos (Iuppiter Fulgurator), o los truenos (Iuppiter tonans).

Para todos los romanos en la antigüedad, Júpiter era un dios que se consideraba el protector de su ciudad, del estado romano y de quien emanaban las leyes, la autoridad y todo el orden social reinante para la época. De esta forma, durante la República (509 a.C. al 27 a.C.), se le dirigía una oración antes de emprender cualquier gestión.

Por otro lado Iuppiter Victor, era el que llevaba a la victoria a todos los ejércitos romanos, que se encontraban batallando para conquistar con ello nuevos territorios. También era usual que los soldados romanos, luego de su triunfo en el campo de batalla, pasaran a agradecer la ayuda de Júpiter en el Templo, edificado en su nombre en el monte Capitolino.

Durante el siglo III, es reemplazado por un nuevo culto dedicado al Sol Invictus (Sol Invicto), considerado como el protector de todos los soldados, pero el emperador Diocleciano, lo instaura nuevamente como dios Supremo, hasta la llegada del Cristianismo y el final del panteón romano.

Al margen del nombre del planeta y del jueves (dies Iovis), día consagrado a Júpiter, también tenemos palabras como jovial, jovialidad, jupiterino / -a y en Alquimia júpiter, el estaño.

Del adjetivo latino optimus, -a, -um nos han quedado en nuestras lenguas también unas pocas palabras como óptimo / -a, optimate o prócer, optimismo, optimar u optimizar, optimista, optimación, optimización, Optimología (Optimology en Inglés), una nueva religión, en Francés optimiste, optimisme, optimal /-e, o en Inglés optimism, optimist, optimistic, optimum…

Inscripción dedicada a Júpiter Óptimo Máximo por parte de los ciudadanos de la actual Figueira de Castelo en Portugal

DPH

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