monzón 2

Solemos pensar que la inflación solo afecta a la cesta de la compra, al aumento del precio de los bienes que hemos de adquirir. Pero la inflación, el aumento del precio de los bienes y servicios en una zona geográfica, en un país, va mucho más allá de esto, involucrando todos los ámbitos de la economía y afectando al valor de las inversiones. Siempre que hay inflación, por pequeña que sea, el poder adquisitivo se ve mermado, por ello es esencial conocer los diferentes tipos de inflación que existen o pueden llegar a existir, para andar precavidos y saber cómo actuar en cada momento con nuestros ahorros e inversiones.

Veamos los tipos de inflación

varios

Inflación controlada. Consiste en una subida de los precios de manera suave o moderada que se mantiene en el tiempo de modo estable. Este tipo de inflación es el mejor panorama para el crecimiento económico.

Inflación moderada. Se produce una subida de los precios algo mayor pero dentro de lo que se considera estabilidad económica positiva. Eso produce un aumento estable y gradual de los precios, siendo este un buen momento para invertir.

Inflación alta. Si este fenómeno se produce de manera temporal, como consecuencia de un hecho concreto como pudiera ser la dura crisis pandémica por el covid-19 que se está viviendo no tiene porqué ser un problema importante, la economía son ciclos y lo importante es saber controlar estos ciclos y salir beneficiados de ellos. Si la inflación alta se hace continuada los ahorros se verán afectados indudablemente. Es momento de pensar, si no se ha hecho antes, qué hacer, cómo invertir los ahorros de manera adecuada.

Inflación galopante. Se produce cuando en el plazo de un año  la inflación puede llegar a ser de  hasta tres dígitos. Esto hace que las personas desconfíen de su moneda al haber perdido prácticamente su valor y tiendan a invertir en la compra de otros valores más fuertes y seguros, como podría ser en monedas de otros países por ejemplo.

Hiperinflación. Cuando un país se encuentra en hiperinflación está en medio de una grave crisis económica con precios que pueden haber subido a más del 1000% en un año y un aumento que puede ser del 50% al mes. El valor de dinero puede llegar a ser incluso negativo, es decir, las personas prefieren gastarlo en bienes o servicios antes de tener un ‘valor’ que cada vez representa menos valor.

Deflación. O inflación negativa. Es el descenso prolongado y generalizado de los precios. Circunstancia que tampoco es buena pese a que a simple vista pudiera parecerlo. El exceso de oferta que suele conllevar junto al descenso de todos los precios, son el germen de un periodo de recesión económica. La deflación es uno de los grandes fantasmas de los bancos centrales de un país. Una época de deflación, en principio, no es buena para las inversiones puesto que los ingresos y los beneficios se reducen.

En definitiva, una tasa de inflación moderada es óptima para el crecimiento económico, al aumentar tanto la demanda como los precios que perciben los productores por sus bienes y servicios. Pero el ahorro puede verse afectado al disminuir el valor del dinero con la subida de los precios, siendo éste un momento óptimo para obtener rendimiento del dinero invirtiéndolo de manera adecuada.

NAVIDAD GOB ARAGON mitad

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here