Noelia Carbó Cirac, directora gerente del Instituto Aragonés de Servicios Sociales

Noelia Carbó Cirac, directora gerente del Instituto Aragonés de Servicios Sociales nos detalla las principales novedades del Plan del Mayor, aprobado recientemente por la Consejería de Ciudadanía y Derechos Sociales del Gobierno de Aragón

¿Cómo surge y en qué consiste este nuevo Plan del Mayor?

gobierno de aragón

La idea surgió cuando desde Departamento de Ciudadanía y Derechos Sociales junto con el Instituto Aragonés de Servicios Sociales retomamos, tras la pandemia, nuestros objetivos futuros. Estudiamos las áreas fundamentales que necesitaban refuerzo y miramos las oportunidades que teníamos para poder financiar los proyectos pensados. Consideramos que después de todo lo vivido debemos mucho a nuestros mayores. Unificamos las labores que hacíamos e incorporamos nuevas líneas de actuación.

Reorganizamos todos los servicios, actividades y prestaciones que veníamos prestando a los mayores de 65 años de Aragón con nuevas líneas de actuación. La llegada de los fondos europeos ha supuesto un gran apoyo para todo lo que teníamos pensado, pero aplazado por temas presupuestarios, moviéndonos a dar el paso.

¿Puedes contarnos qué líneas habéis incluido en vuestros planes?

El pan lo hemos estructurado en 4 ejes de actuación.

El eje principal es el destinado a todos los mayores de 65 como población general. Es un conjunto de actuaciones que pretenden promover su protagonismo. Si algo hemos tenido claro a la hora de elaborar este Plan, es que los mayores tienen mucho que decir y nosotros les debemos escuchar. Son ellos quienes deben decirnos cómo quieren que sean esos servicios, prestaciones o centros de recursos para ellos.

La segunda línea de actuación va dirigida a aquellos mayores que entran en una situación de vulnerabilidad o fragilidad. A aquellos que comienzan con situaciones de dependencia, viven en soledad o tienen determinados problemas o se ha detectado una situación de maltrato.

La tercera línea es la que se compone de un mayor número de actuaciones y va destinada a la atención al mayor. Cuando ya no pueden permanecer en sus entornos por ciertas circunstancias, se establecen atenciones residenciales que se ajustan verdaderamente a sus necesidades.

El cuarto eje está dirigido al trabajo interno como sistema de servicios sociales de atención. Está dirigido a potenciar esos servicios sociales para que se adapten y sean accesibles. En este sentido hemos desarrollado una serie de actividades para eliminar burocracia y acercarnos al mayor. Queremos conseguir que nuestros trámites sean más fáciles, mejorar nuestros sistemas informáticos, en definitiva ser más ágiles en la gestión.

Si no hubiésemos pasado por una pandemia ¿cree que estas ayudas hubiesen tardado más en llegar?

Seguramente sí. Nosotros desde 2018 teníamos claro que queríamos comenzar a trabajar en la implantación de modelos de atención centrada en la persona. Comenzamos a pensar en cómo diseñar nuestros servicios y nuestras prestaciones para que estuviesen más alineados con lo que con lo que los mayores requieren. Trabajamos dándoles una mayor participación en la elección de sus servicios con nuestros centros residenciales. Es un trabajo lento, requiere mucho trabajo porque hay que reorganizar los equipos y nuestras formas de atención, así como otras gestiones que suponen mucho esfuerzo. Parte de este modelo requiere cambios en las infraestructuras y esa es la parte que para nosotros era más difícil porque no teníamos el modo de conseguir toda esa financiación extraordinaria para hacerlo.

Esta ayuda nos ha dado un empujón, nos ha hecho poder ejecutar todo lo que teníamos en mente y a darnos prisa, porque es una financiación que viene muy marcada por los plazos. Estamos muy ilusionados.

Hablando de las infraestructuras, ¿va a haber nuevas instalaciones en Valdefierro y en Ateca?

Los cambios que queremos hacer en las infraestructuras van dirigidos sobre todo a que nuestras residencias abandonen el modelo tradicional de gran complejo residencial y se conciban como una estructura de unidades convivenciales con equipos de atención más estables, donde los cuidadores sean los mismos y así puedan conocer los gustos y preferencias de las personas. Estos pequeños núcleos de atención permiten que sea una atención mucho más individualizada y más centrada en las personas.

Vamos a hacer obras para crear unidades convivenciales en todas las residencias de gestión propia en todo el territorio, pensando en este modelo en el que seamos nosotros los que nos adaptemos a ellos y no ellos los que se tengan que adaptar al centro residencial.

Así ha surgido la creación de estas dos nuevas infraestructuras en Ateca y en el barrio zaragozano de Valdefierro. Pretendemos crear espacios multiservicio con este modelo de atención centrada en la persona, espacios que queremos que estén en el barrio o en el municipio, pero que no únicamente se contemplen como una residencia al uso, sino que puedan dar servicios a la comunidad y que el entorno se pueda beneficiar de estos servicios.

En Valdefierro vamos a tener plazas del centro de día y viviendas para los mayores con una dependencia más leve y que sí pueden tener cierta autonomía dentro de estas viviendas tuteladas. Aquí queremos incluir también espacios de ajardinamiento para el barrio, espacios para comercios de primera necesidad a los que puedan acudir tanto las personas que están en este complejo multiservicio como gente del barrio. También se van a incluir servicios abiertos al público como una cafetería, espacios deportivos…

La idea es que las residencia se integren dentro del entorno y que no se vean como espacios cerrados.

¿Qué acciones tenéis en mente a corto plazo?

Estamos escuchando la voz de los mayores porque detectamos que hay hogares con muchas situaciones de vulnerabilidad. Queremos ayudarles a establecer circuitos de atención  elaborando un proceso de participación en el que ellos nos expresen sus necesidades principales para actuar sobre ellas.

Durante  el confinamiento nos hemos dado cuenta de lo importante que es tener una Red de apoyo. Cuando tuvimos que cerrar nuestros Hogares de la Tercera edad seguimos  todos los días atendiendo a nuestros mayores por medio de miles de llamadas telefónicas, para que supieran que no estaban solos y nos comunicaran todas las necesidades que tenían. Hemos visto lo importante que es tejer redes en los territorios a través de nuestros espacios comunes y en esas estamos.

 

 

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