Galafones, con el polígono Valle del Cinca al fondo. JLP.
ECOEMBES COMARCA

A escala local, el desarrollo es el conjunto de políticas elaboradas por la administración municipal que tienen por objeto el fomento del crecimiento económico de una localidad. Para lograr esta finalidad, los ayuntamientos elaboran y ejecutan iniciativas políticas que buscan hacer crecer el volumen de inversión, de empleo y de gasto en la ciudad.

Hay que recordar la definición de esta importantísima competencia municipal ante la falta de anuncios de nuevos proyectos empresariales en la ciudad. Un pobre resultado de la acción de gobierno que hay que enmendar lo antes posible ante el interés que despierta el territorio a nivel inversor. Este interés se viene concretando desde hace varios meses en un goteo de nuevos proyectos, con millones de euros en inversiones, por todo el eje del Cinca. Tamarite de Litera, Vencillón, Alcolea de Cinca o Monzón, entre otras localidades, han sido noticia recientemente por ser destino de importantes inversiones en los más variados sectores empresariales. Unos anuncios de gran calado económico y social, que como viene siendo costumbre, no tienen su equivalente en Barbastro.

Polígono de La Armentera en Monzón.

No ayuda el sempiterno atasco político a la hora de dotar a la ciudad de las infraestructuras necesarias para el florecimiento industrial. El “asunto Galafones” ha supuesto un jarro de agua fría para las expectativas de captación de nuevas empresas. Este terreno, próximo a la autovía, ha sido desestimado como suelo industrial sin haber puesto encima de la mesa una alternativa viable que lo sustituyese. En este sentido, la labor administrativa que se está llevando a cabo para “desamortizar” el espacio disponible en el polígono industrial “Valle del Cinca”, siendo acertado, va a ser insuficiente para las necesidades futuras de las empresas, tanto en el número de parcelas resultante como en el tamaño de las mismas.

Tampoco se han dado los pasos necesarios para captar inversión residencial privada – y menos aún financiación pública para vivienda social -. El sector de la construcción en Barbastro, hasta hace poco tiempo de reconocido  prestigio a nivel provincial y con una gran cartera de proyectos, palidece en comparación con las ciudades de nuestro entorno. Sorprende esta evolución negativa en el desarrollo de promociones inmobiliarias cuando, desde la política, se vende la ciudad como el lugar predilecto de residencia para tantos y tantos empleados cuyos centros productivos están en las localidades  de los alrededores. Esta situación sugiere que hay importantes barreras de entrada para promotores privados de fuera de la ciudad o una mala gestión del suelo urbanizable, o el concurso de ambos motivos.

Hace falta vender Barbastro fuera, no dentro. No se puede espolear la economía local a golpe de subvenciones; es caro y no funciona. La excepción, con muchas reservas, hay que encontrarla en la respuesta que se ha dado desde la administración municipal a la situación de aquellos sectores empresariales más expuestos a la pandemia.

En definitiva, el esfuerzo político y técnico de los responsables del desarrollo local debería orientarse a la misión de captar actividad económica. Así, ampliando nuestra capacidad productiva, conseguiremos encarar el futuro de la ciudad sin incertidumbres.

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1 Comentario

  1. Comentáis el problema de Barbastro..
    Y yo añado el problema de los pueblos dónde internet no funciona, o lo hace a tan baja velocidad que aunque tengas datos ilimitados no puedes conectarte.
    Dónde está el internet rural donde podías conectarte si ibas al pueblo…???
    Pocos pasos adelante y muchos atrás..
    Como los cangrejos

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