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El paisaje sublimado

Jacques Llédos es un fotógrafo francés enamorado de la sierra de Guara, que supuso para él un descubrimiento, y que lo ha plasmado en innumerables imágenes, algunas de las cuales presenta, por primera vez, en Barbastro.

GOB ARAGON surge

La exposición la ha titulado Indómito, que es difícil de ser domado, sometido, guiado o controlado y pienso que se refiere tanto a su persona como al escenario que disecciona. Y es que el trabajo de Lledós es así, libre y personal, alejado de modas o tendencias, en la tradición clásica del blanco y negro y cuidando al extremo los procesos de revelado que él mismo realiza.

En su obra se ponen de manifiesto sus dos pasiones, la montaña y la fotografía y con medios precarios logra tomas donde alumbra paisajes extraordinarios verdaderamente sublimes. Es una relación íntima y estrecha con la naturaleza como una especie de comunión, un estado casi de trance místico esperando a la luz y buscando las sombras. Le gustan los contrastes fuertes y cuando hablamos de blanco y negro eso supone un tinte de dramatismo, de más poder, más majestuosidad. Cuando le interesa un paraje vuelve y vuelve al mismo, en días y estaciones distintas para explorar todas, o el mayor número de posibilidades y ver lo mismo y nunca igual, desde diferentes ángulos, a otras horas, con todo tipo de sombras posibles. A veces necesita asumir riesgos en rocas escarpadas de difícil acceso. Cada escenario podría convertirse en una serie narrativa con distintos encuadres.

La naturaleza es un alimento espiritual para el artista, aunque no se considera religioso. Así alude a Pachamama, la Madre de la Tierra en la mitología Inca, o al Gran Espíritu y también a otros dioses de la mística oriental. Asocia elementos rocosos con caras, sexos y otros elementos antropomórficos en un ejercicio de pareidolia (En la inauguración hablaba de las diferentes caras, los distintos personajes y elementos que percibe en las rocas)

Su trabajo recuerda mucho al del gran artista americano Ansel Adams que recreó el Parque Natural de Yosemite, y en su quehacer encontramos muchas coincidencias. Ambos son seres de alguna manera inadaptados en su entorno que necesitan vivir en soledad, inmersos en el medio natural, para sentirse plenos, alejados de las convenciones de la sociedad. Antonio Lachos habla de la pureza de sus fotografías en el excelente texto que glosa la exposición y esto remite directamente a Adams que abogaba por una obra en la que no se realizara ninguna modificación del encuadre, ni retoque alguno. La razón central de sus vidas es la búsqueda de la belleza que no se puede expresar con palabras, si no es en términos poéticos, que buscan capturar esos momentos evanescentes que se escapan y no vuelven. Es como una especie de comunión con el paisaje, una epifanía profana, una manifestación, aparición o revelación, absortos en su trabajo, en pos de lo perfecto. Experiencias y emociones representadas que señalan lo esencial del hábitat, de la vida.

La Sierra de Guara ya no será la misma después de las espléndidas panorámicas de Jacques Llédos. Su trabajo supone una reformulación estética de este entorno. Una contribución inestimable al acervo cultural de la provincia.

JL tiene la misma actitud frente al paisaje que Caspar D. Friedrich  que decía “… tengo que entregarme a lo que me rodea, unirme a las nubes y las rocas, para ser lo que soy. Necesito la soledad para conversar con la Naturaleza” 

No se pierdan esta magnífica exposición y no dejen de ver el video realizado por David Asensio con la ayuda de Clara Abós y Antonio Lachos

 

 

Jacques Llédos "Mi camino" UHD

 

 

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