Concha Andreu junto a su esposo Alfredo recibieron con emoción un obsequio de manos del alcalde de Santa María de Dulcis, Mariano Lisa y el de Colungo, Fernando Abadias

Uno de los mayores atractivos de Colungo, se encuentra en el campo, se trata de la olivera de Nadal, un olivo milenario de grandes dimensiones que su dueño José Andreu Zamora cuido con mimo hasta los últimos años de su vida.

Para los vecinos de Colungo, siempre ha sido especial, un lugar que visitar y que trae muchos recuerdos de momentos vividos junto al majestuoso árbol. La familia de la casa Nadal propietarios de la finca y su dueño José fue testigo de cómo con el tiempo la olivera se ha dado a conocer siendo nombrada en 2017 el mejor olivo monumental de España. Un motivo de satisfacción para la familia y orgullo de Colungo.

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La olivera conocida también como la royera de Nadal, debido a que su fruto maduro es de color violeta, ha llegado a dar una gran producción en buenos años según decía su dueño se llegaron a recoger hasta 300 kg, otra de sus singularidades fue la instalación de un pararrayos para evitar que una tormenta pudiera acabar con ella.

A comienzos de año los vecinos de Colungo recibimos con alegría la noticia de que el Gobierno de Aragón declaraba la olivera de Nadal como árbol singular de Aragón sumándose así al inventario de árboles y arboledas singulares que disfrutan de protección especial.

Un paso más para que se siga conociendo el olivo, que da fama al pueblo y se suma a los atractivos del Somontano que es tierra de olivos ancestrales y aceite de calidad.

Desde hace unos años en lugar muy especial junto a la ermita de Dulcis se encuentra el bosque de los olivos que acoge una muestra de la variedad de olivos que se cultivan en la comarca.

Recientemente se celebró un acto muy entrañable con la plantación en el bosque de los olivos de un esqueje de la olivera de Nadal en medio de una gran expectación. El acto sirvió para reconocer el cuidado de la familia Nadal a la olivera, Concha Andreu la hija de José junto a su esposo Alfredo recibieron con emoción un obsequio de manos del alcalde de Santa María de Dulcis, Mariano Lisa y el de Colungo, Fernando Abadias.

Junto al esqueje de la olivera se ha colocado una placa donde se reconoce el esmero de José y la casa Nadal por mantener el ejemplar durante siglos.

En una mañana de domingo soleada, en el entorno idílico del Santuario de Duclis no falto la música, canciones interpretadas por Ana María Romero y la emoción de la jota con la voz de Fernando Abadias.

La olivera de Nadal símbolo de Colungo, testigo mudo del paso de los siglos, acrecienta su valor con estos reconocimientos, son motivo de orgullo para la familia y el compromiso de seguir cuidándola para que la puedan disfrutar las generaciones futuras.

Si vienes a Colungo, no dejes de visitar la olivera.

dph

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