CEDER PUEBLOS VIVOS

Guillermo Uguet.

Cosehisa Monzón cerró el calendario de salidas en su visita a Vic, clasificado para los playoff de ascenso y con potencial suficiente para lograrlo. Si las lesiones les han generado durante el último mes resultados impropios del dominio absoluto que han mostrado a lo largo de la liga, Vic demostró el sábado en la segunda mitad que está volviendo a su mejor forma y noqueó fulminantemente con un 33-7 las ilusiones de un Cosehisa que mandaba por siete puntos en el 22´. Los amarillos desaparecieron del partido y fueron meros espectadores de primera fila de un Vic que acertó tanto como había fallado hasta el descanso.

CAMINO DE SANTIAGO

El segundo cuarto de COSEHISA hizo concebir esperanzas

Vic entró como un ciclón en el partido. Cosehisa se estrellaba bajo aro rival y no estaba operativo en su tiro exterior (las bajas de Damus y Tomaradze ahondaban en la carencia). Los errores los convirtió Vic en rápidas transiciones que terminaban una y otra vez en la red amarilla. Serna probó con una zona y el aire cambió de sentido. Vic no metía un tiro (1/13 triples hasta el descanso) y en su ofuscación también perdía balones que alumbraron las primeras bandejas de Cosehisa. Como Rangel se sumaba al buen comienzo ofensivo de Tiago Vic pronto se vio por debajo en el marcador y se fue al vestuario minimizando daños tras un segundo cuarto de esperpento de los dos equipos (8 pérdidas cada escuadra) en el que Cosehisa sí acertaba las veces que lograba tirar.

Vic abrió la caja de los truenos en el tercer cuarto ante un Cosehisa inoperante

Vic volvía de vestuarios anotando dos canastas fáciles en pocos segundos. Había mensaje. Ya habían olvidado su desastroso segundo cuarto y querían volver a sentirse líderes, mientras Cosehisa ignoraba que el camino para mandar había sido su tono defensivo. Despistados, ausentes y tal vez suficientemente complacidos con lo acumulado durante la primera mitad fueron pasados a cuchillo. Las sensaciones se confirmaron de inmediato. Aunque Cosehisa devolvía el parcial a Vic y hasta lo ampliaba a siete puntos (28-35) era un espejismo. El base Garrote acribillaba con triples el aro amarillo, en ataque se perdían balones o se tomaban decisiones imposibles, Vic recuperaba la iniciativa en el marcador y uno a uno todo el cinco titular se sumaba al concierto hasta conseguir que el luminoso echase fuego. Sin razón aparente hubo incendio y devastador. Cualquier jugador de Vic se agigantaba y se atrevía con todo con la certeza de acertar. Por el contrario Cosehisa encogía su ánimo y prestaciones hasta quedarse en un liofilizado. Ya había tenido episodios así a lo largo y ancho de la liga pero ante el poderoso Vic (un equipo más propio de la LEB que de la EBA) te cuesta un correctivo de los que hacen daño a la autoestima de jugadores y equipo en un abrir y cerrar de ojos. El último cuarto sobró, todos miraban su reloj pensando ya en el clásico de la pelota gorda. Todo normal si enfrentas a un superexperto Vic con los megapipiolos de Cosehisa, pero como durante muchos minutos los niños parecían ilusionados con sus opciones llamó más la atención el quebranto. El sábado cierre de la 15ª temporada EBA en los Olímpicos con el Sant Nicolau del “niño de oro” Francesc Cabezas.

DPH SONNAR

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here