PATROCINIO BODEGA

ENATE adelanta una semana la vendimia 2022 tras un año de excepcionales condiciones climatológicas

ENATE ha comenzado en la madrugada del miércoles, 10 de agosto, la que es su vendimia número 31, y lo hace en fechas tempranas a la media histórica de la bodega, con una semana de adelanto.

TORNO DE BUERA VERANO 2020

La primera en ser vendimiada será la variedad merlot que, en años calurosos como este y en parcelas de poca producción, se adelanta a las variedades blancas, que tradicionalmente son las
primeras en ser vendimiadas. Asimismo, la bodega prevé una gran calidad en las uvas, así como un ligero aumento en la cantidad de las variedades blancas.

Si algo ha marcado el ciclo vegetativo de la vid, este 2022, han sido las altas temperaturas y las escasas precipitaciones a lo largo de todas las estaciones.

Unas condiciones climatológicas favorables y propias del Somontano, pero que este año se han
visto acrecentadas, registrando temperaturas récord en el mes de junio en las zonas más
al sur del Somontano donde se superaron los 40ºC, y que ha supuesto el adelanto de la
vendimia una semana respecto a las fechas habituales”, explican desde el Departamento
de Viticultura de ENATE.

Además, aunque el otoño fue bastante seco, el Somontano vivió precipitaciones suficientes
para que la planta pudiera recuperarse tras la vendimia del 2021.

Asimismo, la primera parte del invierno fue muy frío y seco, lo que resultó muy favorable para la inducción floral y el bajo riesgo de transmisión de enfermedades de madera durante las podas
invernales.

Por otro lado, la segunda parte del invierno vino marcada por temperaturas más suaves que favorecieron la brotación temprana del viñedo.

Fue al comienzo de la primavera cuando la meteorología puso en entredicho la campaña
con una serie de heladas tardías a principios de abril con el viñedo ya en proceso de brotación.

Sin embargo, “el buen hacer de los viticultores del Somontano con los viñedos
situados en zonas altas de ladera y lejos del fondo de los valles consiguió que no sufrieran
daños por heladas, no así en otras zonas vitivinícolas y de frutales de la provincia que
fueron arrasadas”, explican desde Viticultura.

La primera parte de la primavera fue lluviosa, terminando así el ciclo de sequía invernal
y permitiendo a las vides un desarrollo óptimo antes de la floración y cuajado. Además,
las temperaturas altas vividas desde final de marzo y abril aceleraron el crecimiento de
las plantas, que experimentaron un desarrollo vegetativo excepcional como pocos años se recuerda.

De este modo, la floración gozó de tiempo seco y ventoso, lo que favoreció el cuajado y la caída del capuchón florar sin ataque de hongos.

Las altas temperaturas llegaron pronto al Somontano, que en junio alcanzó cifras récord.

De hecho, a finales de julio el acumulado de horas grado o integral térmica de Winkler
ha sido un 25% mayor que el año 2021. “Nos podemos hacer una idea así de la cantidad
de días de altas temperaturas que hemos acumulado”, indican desde Viticultura.

No obstante, el envero comenzó en torno a mediados de julio, en fechas habituales para el
Somontano. En definitiva, el verano está resultando muy seco, con ausencia total de
precipitaciones, siendo las parcelas de secano de las zonas con tierras más pobres las
más perjudicadas, en las cuales se prevé una merma importante de la producción.

Pese a las anómalas condiciones climatológicas del ciclo, la bodega prevé una gran
calidad en las uvas, que presenta un óptimo estado cualitativo para la vinificación, así
como un ligero incremento en la cantidad de las variedades blancas, debido al aumento
de la superficie de cultivo y a la incorporación de nuevos viticultores a la “familia” ENATE.

Y aunque tradicionalmente la variedad chardonnay es la primera en ser vendimiada por esta bodega, este año tan caluroso ha propiciado un adelanto de la uva merlot de las parcelas de menor producción. “Es habitual que, en años de más temperatura como el vivido, la variedad merlot madure con más premura, adelantándose a las variedades blancas”, explican desde Viticultura.

Esta vendimia se lleva a cabo por personal habitual de la bodega y a primeras horas del
día, sobre las tres de la madrugada, para aprovechar las temperaturas más frescas. “De
esta manera, se preservan los aromas varietales de la uva y se evita la oxidación del
mosto durante el transporte, cuya duración siempre es menor a una hora”, explican desde
Viticultura.

Además, se reduce la energía necesaria para enfriar el mosto antes del inicio de las fermentaciones, con el consiguiente impacto medioambiental positivo.

Tras estas primeras semanas, comenzará la segunda fase de vendimia, dirigida a recoger
las variedades de la finca de Bachimaña, el viñedo de altura de ENATE a 700 metros,
dirigidas a la elaboración de vinos tintos, crianzas y reservas, que necesitan una
maduración más completa, con más grado alcohólico, donde poder expresar el alto valor
de la zona del Somontano.

La vendimia 2022 se prolongará durante todo el mes de septiembre.

ENATE: el arte del vino, el vino del arte

ENATE, una de las bodegas más emblemáticas de la DOP Somontano, cuenta con una
dilatada trayectoria elaborando vinos de calidad. Dentro de la estrategia de la bodega,
el concepto de calidad no se detiene en el vino como tal, sino que su filosofía busca
distinguirse dentro del mundo del vino a través de su inescindible maridaje con el arte
contemporáneo, esencia de su carácter y seña de identidad en el tiempo.

Hoy, ENATE es bodega y museo. Es al tiempo vinoteca y sala de exposiciones, y ha
fraguado su personalidad en la exquisitez de ambas. Sus barricas y sus paredes resumen los grandes vinos de España, habitados por la genialidad de los grandes creadores
españoles e internacionales.

DPH

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