monte Testaccio
Restos de lápidas en el cementerio del Cerámico

En Barbastro existe un polígono industrial (y un bar) que lleva el nombre de La Cerámica, situado en la Avda Pirineos. Al parecer allí se acumularon restos de cerámica en otros tiempos.

Lo conectaremos con el barrio del mismo nombre en masculino que hubo en Atenas y con el Monte Testaccio de la ciudad de Roma.

El barrio del Cerámico en Atenas

Según Heródoto, un geógrafo e historiador griego, su nombre proviene del griego κέραμος, kéramos, tierra cocida. Para Pausanias, el nombre proviene más bien de Céramo, hijo de Ariadna y del dios Dioniso.

Los alfareros establecieron sus talleres en el Κεραμεικός, Kerameikós, un barrio al noroeste de la Acrópolis de Atenas, por los depósitos de arcilla del Erídanos, el pequeño río que atraviesa el lugar. Las zonas del Kerameikós próximas a la orilla sufrían continuamente sus desbordamientos, por lo que se convirtieron en un cementerio, a partir del siglo XI a.C.

Más tarde, en el año 478 a.C. se llevó a cabo la construcción de un muro para la protección del Ágora, mediante el cual el barrio del Kerameikós quedó dividido en dos. Debido a que los atenienses enterraban a sus muertos fuera de las ciudades, la parte exterior del muro comenzó a utilizarse con ese fin, hasta llegar a convertirse en el cementerio más importante y extenso de Atenas.

El cementerio del Cerámico

Con el paso de los años el cementerio quedó en el olvido y permaneció enterrado hasta que, en 1862, comenzaron los trabajos de construcción de una carretera desde el Cerámico hasta el Pireo. Durante la construcción de la carretera se descubrieron los primeros restos de piedras funerarias de los que nadie conocía la existencia.

En la actualidad se puede recorrer el extenso cementerio del Cerámico para disfrutar del tranquilo ambiente que envuelve el último lugar de reposo de los antiguos ciudadanos atenienses. Es posible contemplar los restos de algunas lápidas y construcciones funerarias, aunque estas últimas están prácticamente destrozadas y es necesario verlas con la imaginación además de con la vista.

Respecto al monte Testaccio en Roma

El Monte Testaccio o Monte dei Cocci

El Monte Testaccio o Monte dei Cocci es una colina artificial construida durante los siglos I y III d. C. en la ciudad de Roma, cubre un área de 20 000 m² en su base y se alza hasta los 35 metros, 50 metros sobre el nivel del mar, si bien con toda probabilidad fue algo más alta. Se encuentra a poca distancia de la orilla este del río Tíber, cerca de Horrea Galbae, donde se almacenaba la reserva estatal de aceite de oliva. El montículo tuvo más tarde un significado religioso y militar.

Estudios de la composición de la colina sugieren que las importaciones de aceite de oliva de Roma alcanzaron un pico hacia el final del siglo II d. C., cuando se depositaban hasta 130.000 ánforas en el sitio cada año.

El Monte Testaccio no era simplemente un basurero fortuito; fue una creación altamente organizada y cuidadosamente diseñada, presumiblemente controlada por una autoridad administrativa estatal. Las excavaciones realizadas en 1991 mostraron que el montículo se había levantado como una serie de terrazas niveladas con muros de contención hechos de ánforas casi intactas llenas de fragmentos para anclarlas en su lugar. Probablemente, las ánforas vacías se subieron intactas al montículo a lomos de burros o mulas y luego se rompieron en el lugar, con los fragmentos dispuestos en un patrón estable. Parece que se roció cal sobre las ollas rotas para neutralizar el olor a aceite rancio. El hecho de que no se reutilizaran indica que era más barato elaborar otras nuevas que limpiarlas.

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