José Manuel González y Miguel Ángel Lisa. JLP.Los vecinos de Salas Altas dieron por finalizada las tareas de recogidas de olivas con la tradicional celebración de la fiesta de la Rematadura, recuperada el año pasado por el Grupo de Estudios de esta localidad del Somontano con motivo también de la puesta en marcha, tras un periodo de inactividad, de la almazara La Unión.

La niebla que cubrió el Somontano durante la jornada del sábado se disipó en la mañana del domingo y un sol resplandeciente permitió que la celebración se desarrollara con gran presencia de público llegado de varias poblaciones del Somontano, de la provincia altoaragonesa, de Zaragoza y de Cataluña. Y por supuesto de los 52 socios de la cooperativa La Unión que celebraron de este modo el final de una cosecha excelente tras la cual ya comercializan aceite de oliva virgen extra.

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Los asistentes pudieron degustar las pizquetas con ajazeite. JLP.La II Fiesta de la Rematadura arrancó al mediodía con un taller de dibujo para niños, a los que se les obsequió con una planta de olivo. Mientras se repartía un aperitivo a base de tostadas con el aceite de Salas Altas, el jurado deliberaba cuál era el mejor de los veinte ajaceites presentados a este concurso, y que acabó ganando la vecina de la localidad María José Latorre, que se llevó una garrafa del oro líquido del Somontano.

Tras el fallo del concurso, llegó la hora de catar el popular aliño compuesto por patata, ajo y aceite, acompañado de las tradicionales “pizquetas” (trozos de cerdo y chorizo) con pan tostado, plato que según la costumbre local recogida por el Grupo de Estudios de Salas Altas en un trabajo divulgativo servía para agasajar a los jornaleros que habían llevado a cabo el duro trabajo de la recolección de la aceituna.

Numeroso público acudió a la Rematadura. JLP.La fiesta llegó a su final con el acto simbólico de la colocación del “camal”, una rama de olivo cargada de aceitunas, en la almazara para anunciar que ya había concluido la recolección. El año pasado el presidente de la cooperativa La Unión fue el encargado de colocar el “camal”, junto al presidente del Grupo de Estudios, Miguel Ángel Lisa. En esta edición, el honor corrió a cargo del ingeniero agrónomo José Manuel González, propietario de Viveros del Somontano, ubicada en Castillazuelo, y que ha recuperado una veintena de variedades de olivos de la comarca, algunos de los cuales ha exportado a Portugal, Grecia y Jordania.

Reparto de ajaceite. JLP.Todas las asociaciones de Salas Altas se volcaron en esta celebración que tiene como finalidad reivindicar el cultivo del olivo que fue prolífico antaño y que cedió su protagonismo en la comarca a favor del vino.

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