La Alegría recibió a miles de montisonenses. JLP.Los vecinos de Barbastro y Berbegal continuaron como cada Lunes de Pascua, con la casi milenaria tradición de peregrinar al santuario de El Pueyo para venerar a la virgen.Los peregrinos de ambas localidades, con sus respectivos alcaldes y concejales, llegaron hasta las faldas del santuario para desde la Plaza del Sol iniciar una procesión encabezada por las cruces de los dos municipios hasta llegar al santuario. Allí les aguardaba la cruz de El Pueyo portada por los antiguos misioneros claretianos que hasta hace dos años habían sido los encargados de gestionar el monasterio y por la orden que los ha sucedido, el Instituto del Verbo Encarnado. Tras el ‘beso de las cruces’ que simboliza la bienvenida de la cruz de El Pueyo a la de los dos municipios, se celebró una misa seguida por numeroso público, que a su término recibieron los panes bendecidos por la virgen.

La jornada de romería concluyó con un ágape en las instalaciones del santuario, mientras que los más jóvenes acudieron hasta las faldas del templo para disfrutar de una jornada festiva en Barbastro.

SUSCRIPCION

Las tres cruces a su llegada al santuario. JLP.Este lunes se iniciaba el ciclo de romerías al santuario de El Pueyo y que datan del siglo XII. Hasta finales de mayo unos cincuenta pueblos de las comarcas del Somontano y de la Hoya acudirán en romería hasta el monasterio para rendir tribuyo a la virgen.

También la asociación de amigos de El Pueyo aprovechó la romería para inaugurar la colocación de una réplica de la antigua cruz en las inmediaciones del templo que había sido destruida hace dos años con motivo de un accidente de circulación.

Este año se cumplía además el 140 aniversario de la entronización de la estatua del Corazón de Jesús en el Santuario «que ha sido un referente en El Pueyo», como indicó el alcalde Antonio Cosculluela. Su homólogo de Berbegal, Miguel Ángel Puyuelo, aprovechó el día para pedir a la virgen por la resolución del litigio de los bienes.

Castejón del Puente, a la Bella

Los vecinos de Castejón del Puente de camino a La Bella. JLP.Por su parte los vecinos de Castejón del Puente acudieron también en romería al santuario de la Virgen de La Bella. Tras la celebración pasado el mediodía, los vecinos disfrutaron de una comida de hermandad en el Espacio Multiusos costeada por el Consistorio.

La Alegría de Monzón recibe a miles de personas en el Lunes de Pascua

La Alegría de Monzón atrajo como cada Lunes de Pascua a miles de montisonenses, así como a vecinos de otras localidades próximas como Pueyo de Santa Cruz, hasta su santuario, sito en el cerro de Lascellas a escasos kilómetros de la capital mediocinqueña.

El buen tiempo y el sol que lució durante la mañana animó a los montisonenses a dejar sus coches y recorrer a pie como antiguamente se hacía la ruta que lleva a la ermita por el camino del romero. Éste se abrió a las 7.45 y se cerró a las 11.45, momentos antes de que el obispo de la diócesis Barbastro-Monzón, Alfonso Milián, oficiara la misa del mediodía.

Reparto de longanizas, vino y magdalenas. JLP.Según el concejal de Festejos del Ayuntamiento montisonense, Javier Villarubí, durante esas horas de la mañana el camino del romero lo recorrieron más de dos mil personas incluso un grupo de atletas locales lo realizaron corriendo. Para aliviar el cansancio y el calor, y dar ánimos al romero, durante el camino se colocaron varios puestos de avituallamiento entre los que se repartieron más de 1.200 raciones de longaniza frita y seca, por el restaurante La Cáscara, 1.900 magdalenas Heras, vasos de vino de la D.O. Somontano, y más de 1.100 objetos religiosos de Casa Escutia como pulseras, medallas y rosarios.

La gran afluencia de romeros evitó que se formaran los colapsos habituales en otros años, aunque no dejaron de haber retenciones en momentos puntuales. Pero como recordaba el concejal de Festejos «hasta la policía local nos ha felicitado por animar a la gente a venir andando por el camino del romero y que dejaran sus coches en casa y se ha evitado el tráfico denso».

Besos a la virgen en su camerín. JLP.Una vez en la explanada de la ermita, la peña Trifulca ofrecía un almuerzo a base de huevos fritos, mientras que otro grupo de voluntarios ofrecían longaniza y magdalenas aptas para celíacos.

Las dos ceremonias religiosas estuvieron repletas de gente, que después acudieron a besar a la virgen a su camerín. Mientras la alegría seguía también fuera del templo con las jotas del grupo Aires Monegrinos, los tragos de vino, cerveza y refrescos sin alcohol. La fiesta continuó con la comida en las fincas particulares. «Ha sido un éxito, tremendo y la gente ha disfrutado del día», señaló Vilarrubí.

dph

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here