Josu Jon Imaz durante su ponencia. Foto A.H.La demanda energética que se producirá en el mundo, en los años próximos, en especial en los países emergentes, ha sido tema central de la ponencia de Josu Jon Imaz, presidente de la empresa Petronor, quien ha participado este martes en los Cursos de Verano que se celebran en el Centro de la UNED hasta el viernes próximo.

De “excepcional y apasionante” calificó Isidro Sepúlveda, director del curso sobre “la crisis global: geopolítica, energía y déficit alimentario”, la intervención de Jon Imaz quien se ha referido al crecimiento económico, despegue del consumo de bienes duraderos de los países en desarrollo y al crecimiento de población, como factores fundamentales que incrementarán la demanda energética.

El único factor capaz de mitigar este consumo creciente, de forma parcial, “es la mejora notable de la eficiencia energética, lo cual requiere una apuesta intensiva en regulación, financiación y desarrollo tecnológico”. En opinión del presidente de Petronor, “la geopolítica marca decisiones políticas y origina cambios fundamentales.

Imaz participa en los cursos de verano de la UNED. Foto A.H.El crecimiento de la demanda requerirá una oferta que pueda abastecer las necesidades de consumo”. La necesidad de nuevos crudos, unida al diferente origen geográfico y la demanda de petróleo estará, también, condicionada por la geopolítica mundial. “Satisfacer la oferta demandada de fuentes fósiles necesitará de un gran esfuerzo tecnológico y de inversión”, señaló Jon Imaz.

En este aspecto, apuesta por “un mix combinado de energías fósiles con la nuclear y las renovables para lograr los objetivos de garantía de suministro que la sociedad futura y su modelo energético requieren”. Estas nuevas fuentes de energía exigen, asimismo, una intensiva apuesta por el desarrollo científico y tecnológico.

“Ahorro y eficiencia energética son claves para la políticas alternativas y en el caso concreto de Europa, necesarias” según el presidente de la empresa petrolera, quien destacó también las políticas efectivas de “sostenibilidad y competitividad” en el plano de un modelo competitivo mundial.

Gas natural, energía nuclear y energía renovable fueron tres aspectos analizados durante su clase en la que ofreció varias “claves” para entender el desafío energético y la demanda de necesidad de nuevos crudos frente a la “edad del petróleo”. El consumo diferenciado en zonas y la importancia creciente de los países emergentes cobran “especial significado” en este desafío energético.

Demanda de energía y crisis alimentaria

En la segunda ponencia de la jornada, sobre “La energía como instrumento de política exterior”, Ramón Bacas ha abordado el panorama actual y su incidencia en las políticas exteriores, no solo de los países productores sino de los importadores.

Estudios de la Agencia Internacional de la Energía (IAE) prevén para el año 2030 un incremento mundial en la demanda de la energía del 50% como consecuencia, principalmente, del desarrollo de las nuevas economías emergentes, en especial por parte de la India y China.

Si se tiene en cuenta que la mayoría de los yacimientos conocidos se concentran en pocos países, muchos de ellos gobernados por regímenes inestables, se comprende la enorme influencia y el condicionante que supone el problema energético en la formulación de las relaciones internacionales.

José Antonio Sanahuja, de la Universidad Complutense de Madrid, ha analizado el impacto de la crisis económica en los países pobres y en las metas internacionales de desarrollo. En una actuación poco coordinada, algunos países han lanzado grandes programas fiscales; otros se han resistido y los más pobres no tienen recursos para llevarlos a cabo.

TIENDAS ONLINE

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here