La Guardia Civil identificó ayer en Peraltilla el cadáver del vecino de Mataró Ángel Molina García, de 54 años, que había abandonado su hogar a finales de abril y había recalado en esta localidad del Somontano en la que no tenía ningún vínculo.

Un vecino de Peraltilla, que había acudido a limpiar de matojos su finca, descubrió pasadas la una del mediodía el cuerpo sin vida de Ángel Molina García bajo un encinar en la partida denominada Paúl. Desde el Ayuntamiento de Peraltilla se dio parte a la Guardia Civil y hasta ese enclave del campo de Peraltilla se desplazó también el forense de Huesca que procedió al levantamiento del cadáver pasadas las 16.00.

SUSCRIPCION

El cuerpo se encontraba en un avanzado estado de descomposición, según informó el alcalde de Peraltilla, José Pedro Sierra, debido a que supuestamente desde su fallecimiento el cadáver pasó a la intemperie alrededor de mes y medio sufriendo los cambios de temperatura. El cadáver fue trasladado a la Funeraria Valle de Barbastro donde ayer se realizó la autopsia y hoy ya podrá ser recogido por sus familiares para darle sepultura en su localidad de origen.

La identificación del cadáver no dio lugar a dudas puesto que en los bolsillos del pantalón llevaba los teléfonos de sus familiares y la matrícula de su vehículo.

El hallazgo del cadáver causó un gran revuelo en Peraltilla donde la noticia de su desaparición el pasado 29 de abril creó cierta extrañeza entre los vecinos. De hecho los vecinos de Peraltilla, así como familiares y voluntarios de pueblos de alrededor se volcaron junto a la Guardia Civil en las labores de búsqueda durante el pasado mes de mayo y rastrearon las partidas de monte y el canal sin éxito.

Curiosamente la zona donde se encontró el cadáver, que se ubica a unos 600 metros del casco urbano y de la N – 240, fue rastreada sin detectar ningún indicio de A.M.G. «Es un camino que sale desde el pueblo, y se dio vueltas por ahí, pero si no vas al mismo lugar no puedes encontrarlo. Es una finca de cereal con encinas en una ladera», explicaba el alcalde.

«La realidad es que por lo menos esto es una tranquilidad porque siempre queda esa incertidumbre de si estará vivo o muerto», afirmaba Sierra.

dph

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here