El santuario de Torreciudad acoge hoy el evento más multitudinario de cuantos realiza a lo largo del año: La Jornada Mariana de la Familia, que cumple su 23 edición y que estará presidida por el arzobispo de Valencia, monseñor Carlos Osoro Sierra.

Preparativos de la jornada en Torreciudad.La jornada se presenta bajo el lema de ‘La familia, formadora de valores humanos y cristianos’ y contará como acto central con la ofrenda a la virgen realizada por los niños que han celebrado este año la Primera Comunión. Después el arzobispo presidirá una homilía y tras la comida se sucederán nuevas ceremonias, compaginadas con actos infantiles para los niños.

Más de 200 voluntarios ayudarán a los asistentes y atenderán, entre otros, los servicios de aparcamiento, guardería, parque infantil y limpieza. En la jornada colaboran Cruz Roja de Huesca, Guardia Civil, Turismo de Aragón, Protección Civil y las comarcas oscenses del Somontano de Barbastro, Ribagorza y Cinca Medio.

La Jornada Mariana de Torreciudad es uno de los actos más masivos de las comarcas que limitan con el santuario: Somontano, Sobrabre y Ribagorza. En otras ediciones la Jornada Mariana albergaba del orden de 15.000 visitantes llegados de varias comunidades autónomas. Este año, la crisis económica que está atravesando el país va a hacer mella y según las estimaciones de la oficina de información de Torreciudad se prevé una horquilla de 10.000 a 15.000 visitantes. La gran mayoría acuden en autobuses contratados por agencias de viaje de distintas partes de España, o en automóviles organizados, que realizan el viaje de ida y vuelta en la misma jornada y que suelen comer en la explanada del santuario con bocadillos y refrescos o con un pic nic.

Los que proceden de las poblaciones de la periferia de España sí que optan por alojarse en hoteles o establecimientos de casas rurales de las citadas comarcas.

Ese previsible descenso en visitantes ya se dejaba notar ayer en el sector hostelero del Somontano, uno de los más beneficiados junto al comercio y la restauración de esta jornada. El Hotel MiCasa tenía la mitad de plazas ocupadas «en una jornada que contábamos de lleno seguro», afirmaba su propietario que no escondían su pesimismo. Desde el Hotel San Ramón también destacaban que otros años la ocupación había sido mayor, si bien en este caso rondaban una ocupación media alta, aunque no exclusivamente por grupos que van a acudir a la jornada mariana.

Más optimista en cambio era el director de Gran Hotel Ciudad de Barbastro que tenía su establecimiento lleno ayer y prácticamente ocupado para hoy gracias a la reserva de un grupo de Granada habitual desde hace muchos años. «Con esta jornada normalmente el hotel se suele llenar y eso que estamos en crisis. Lo que sí se ha notado es que hay grupos más pequeños de gente, antes había 50 y ahora vienen 30 personas, pero desde que abrimos el hotel hemos trabajado mucho por esta jornada.

Además es positivo para Barbastro porque hay movimiento. Aunque haya grupos que duermen, desayunan y se van, otros dan vueltas por el pueblo y compran», explica Paco Jiménez.

El impacto económico en Barbastro podría ser mayor de llevarse adelante el proyecto impulsado por la Asociación de Empresarios de Barbastro (AEB) para crear un centro de interpretación dedicado al fundador del Opus Dei, San José María Escrivá de Balaguer. Desde la AEB apoyan todas las iniciativas encaminadas a favorecer en el turismo religioso en la ciudad del Vero y esperan que las administraciones se decidan a construir el museo dedicado a Escrivá de Balaguer que según los datos de un estudio de viabilidad hecho por los propios empresarios generará 1.000.000 de euros anuales con repercusión directa en la hostelería y alrededor de 250.000 euros anuales en comercios.

La repercusión de esta jornada también llega a otros puntos turísticos de la provincia como Huesca, Monzón o Aínsa, cuyos hoteles reciben la visita de estos fieles.

Impacto turístico

Según estimaciones de la oficina de información de Torreciudad el mayor impacto económico se produce en las pernoctaciones y en servicios variados: gasolineras, ventas de refrescos, tiendas de alimentación, restauración básica… Pero sobre todo desde Torreciudad valoran el impacto turístico y de promoción del territorio que tienen estas jornadas para captar nuevos visitantes al Alto Aragón. «Aunque es muy difícil de medir, el impacto indirecto para el territorio tiene gran importancia, porque muchas familias de Galicia, Andalucía, Castilla, Valencia… es la primera vez que llegan al Altoaragón y tienen la oportunidad de conocer una zona que se plantean tiempo después como destino de vacaciones. Nos llegan visitantes en verano que comentan que veranean en el territorio porque lo conocieron un día como estos», señala el responsable de comunicación José Alfonso Arregui.

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