Gran afluencia a la feria de Naval. José Luis Pano.Naval volvió a ser localidad de encuentro entre el Pirineo y el llano con motivo de su tradicional feria artesana, recuperada en el año 2000 y que ayer demostró que sigue más vigente que nunca. Desde su recuperación, la feria no ha parado de crecer y ayer una vez más demostró que a pesar de estar en situación de crisis este tipo de certámenes atraen a expositores y público.

Alrededor de 65 artesanos tomaron la plaza Mayor y calles aledañas ofreciendo sus productos agroalimentarios, de bisutería, ebanistería y cestería, textil y decoración, herboristería, cerámicas, cuero, etc. Los expositores llegaron de las tres provincias aragonesas, así como de Cataluña y Navarra.

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David Echevarría realizó un taller de alfarería. JLP.La climatología respetó y garantizó la afluencia de numerosos vecinos del Somontano, Sobrarbe, y otras procedencias de Huesca, Aragón e incluso de más allá de la Comunidad Autónoma. Fue el caso de la irundarra Gema Aerro, una enamorada de esta localidad. «Me encanta el pueblo, el salinar y la gente de Naval, es un sitio muy agradable. Lo único que encuentro de menos es que no haya un sitio para comer. Es una lástima porque es un pueblo que está mejorando en cuanto a carreteras e infraestructuras pero falta un lugar donde los visitantes podamos comer», afirmaba.

Ayer sin embargo esta guipuzcoana como el resto de visitantes a la feria pudieron degustar el popular guiso de cerdo con patatas, que a un módico precio de 4 euros (incluido pan, vino, cubiertos y cuenco de cerámica de Naval) sirvió el restaurante Canela de Monzón. Sin duda fue uno de los atractivos de esta feria que más público concentra.

Productos textiles en la feria. JLP.Otros en cambio acudieron a Naval para adquirir productos artesanales, otros como algunos artesanos agroalimentarios para presentar sus productos que difícilmente se encuentran en un mercado globalizado, y otros por el contrario a dar una vuelta y encontrarse con vecinos y amigos.

La feria fue además una auténtica fiesta ya que el ambiente más lúdico lo pusieron los Dulzaineros del Somontano que ambientaron con sus melodías la jornada. Mientras que los más pequeños disfrutaron con las divertidas propuestas de ocio que propuso el grupo Encantaría del Sobrarbe.

La feria de Naval constituye una promoción de la localidad, sobre todo de sus productos más genuinos como las sales del Salinar de Rolda para consumo culinario o como sales de baño, o su tradicional cerámica. En este sentido, David Echevarría, el ceramista de Naval, impartió un taller para que los niños se pudieran llevar a casa sus creaciones.

Los Dulzaineros del Somontano. JLP.El alcalde, Javier Rodríguez, estaba «contento» por la buena afluencia de expositores y público: «Es una forma de darnos a conocer, de que nos visiten y la gente se marcha muy contenta con la feria».

Varios

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