ESTA HISTORIA VA CONTIGO

Xavier Salvador. Periodista y descendiente de El Tormillo.
Si alguna vez he añorado recuperar una parte del patrimonio artístico que la iglesia expolió de algunas parroquias aragonesas trasladándolos de sus emplazamientos originales a diócesis que hoy son de obediencia catalana ha sido, únicamente, por el placer de devolver esos bienes a su origen, a sus legítimos propietarios, pero con todas sus consecuencias.

En todo ese debate me repelen los burdos enfrentamientos entre catalanes y aragoneses, a los que la historia ha unido durante siglos. Más reprochable todavía es que se enfrenten sus poderes administrativos o eclesiásticos. En una Europa unida, en un mundo globalizado, deberíamos aspirar a visiones más universales y cenitales de algunas de estas tristes polémicas.

AB ENERGÍA AIRE ACONDICIONADO

Cuando he escrito y deseado que el portal románico de El Tormillo, hoy instalado en Lleida, vuelva a la iglesia altoaragonesa lo he hecho desde el más absoluto convencimiento de que los actuales pobladores de esta aldea del Somontano son los herederos de sus legítimos propietarios, aquellos que con sus diezmos y sacrificios múltiples construyeron sus templos.

Y no he de esconder la satisfacción que supone para muchas pequeñas poblaciones recuperar su patrimonio histórico, sobre todo en la vertiente más material, pues es de lo poco que les queda por disfrutar. Del legado inmaterial pasaré página, en la mayoría de los casos se ha optado por fastos y festejos diversos antes que por recuperar la memoria colectiva y las raíces.

Dicho esto, y con el litigio todavía por sustanciar de forma definitiva, hay un planteamiento que me ronda con insistencia: ¿vale la pena esa lucha legal si todavía nadie se ha preocupado de qué sucederá el día que se puedan repatriar esos bienes? ¿Qué compromisos de las administraciones locales y autonómica existen sobre su cuidado, mantenimiento y custodia?

Estaría bien que los árboles nos dejaran ver el bosque. Y tan importante es restituir determinadas injusticias históricas como hacerlo con pleno convencimiento de que no se sustituirá un museo por otro, una actitud de dejadez por otra, un desentendimiento por otro. Si así fuera el debate de fondo sería otro.

Sé que muchos vecinos de la zona, quizá sin haber reflexionado demasiado sobre el asunto, sostienen aquello de “antes muerta que sencilla” como una forma de subrayar que es más importante la restitución de los bienes a las parroquias aragonesas en cualquier caso que su uso divulgativo, cultural y pedagógico.

Si tenemos claro que el objetivo debe ser otro, bienvenido sea. Si lo que vivimos es una batallita política que permite desviar la atención sobre otros asuntos, habremos sucumbido a la politiquería tan propia de estos tiempos y tan ineficaz para la ciudadanía en general.

TELEFICHAJE

3 Comentarios

  1. Señor Salvador , me imagino que Javier , si es descendiente de el Tormillo , ¿no…?. Creo que no debe preocuparle en absoluto la custodia de las obras y esas otras cosas que le preocupan , pues si los bienes regresan , con el acuerdo de todos ( recuerde que Aragón es tierra de gentes que saben llegar a acuerdos , al menos eso se ve en la Historia de nuestra Corona de Aragón ), esas obras se exhibirán , comentarán y explicarán a todo aquél que quiera visitar los Museos Diocesanos de Huesca y Barbastro o las parroquias en las que se depositen previo acuerdo y acondicionamiento . Le aseguro que la actitud de dejadez de que hicieron gala los Obispos que las mantuvieron decenios en un almacen se corregirá el día que lleguen a sus legítimos propietarios . Y , desde luego , es verdad que hay un tupido bosque que enmaraña las relaciones de Cataluña no sólo con sus vecinos aragoneses , que por historia , más que vecinos somos primos hermanos , sino con el resto de la Nación Española , ya que se intenta engañar al personal con el fomento del nacionalismo para intentar ocultar la nefasta gestión , más diría yo …la escandalosa proliferación de casos de corrupción , de una clase politica que no merecen los catalanes .

  2. ¿Que no se merecen los catalanes la clase política que tienen?.Ja,Ja.Supongo que mucha gente conoce la etimología de “Nepotismo”;pues bien, para si alguno queda que no, proviene de “nebot” ,en catalán sobrino.Si de enchufar al sobrinet, queridos.Amos anda. La desgracia de Aragón tiene dos causas:La primera la dejadez y desidia y estulticia de los políticos aragoneses y la otra tener de vecinos a los descendientes de los fenicios, almogávares y despertaferros.

  3. Muchas gracias Pedro por su comentario a mi artículo. Más allá de algunos tópicos sobre catalanes y aragoneses que me parecen superados y, por supuesto, algunas simplificaciones sobre mi nombre a las que no concedo mayor importancia, sí que me preocupa (en contra de lo que usted pueda creer) el contenido del último párrafo del artículo que esta publicación me ha ofrecido divulgar.
    El resto de consideraciones sobre corrupción política, nacionalismos… puedo compartirlas relativamente con usted, siempre y cuando no se formulen desde los apriorismos, los lugares comunes y los estereotipos, porque eso resta profundidad (además de prestancia) a cualquier debate.
    Con todo, mi opinión sobre este tema del arte sacro en el libro sobre El Tormillo que escribí en 2007 y que me permito recomendarle consultar (http://ifc.dpz.es/publicaciones/ver/id/2597) , puesto que quizá ha extraído algunas precipitadas conclusiones de mi texto, o no he sabido expresar con claridad cuál es la posición que defiendo.

    Cordialmente.

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