ciudadanos

2013-06-08-221309La noche pasada fui pirata. ¡Sí, pirata! Estaba sediento, bebiendo ron,

despachando pensamientos y recordando el fuego.

GOB ARAGON surge

Demasiado tiempo atracado, oxidándose mi pendiente de estaño, añorando el

olor de la pólvora y la sangre del abordaje…

La mar balanceándome, los gallardetes señalando la luna, y mi isla del tesoro

expectante a estribor, varada en algún lugar entre las estrellas de neón.

Desde la popa divisé su mirada, dando comienzo al improperio de esputos y

verbos malsonantes de un marino que ha perdido el seso:

¡Dame humo! ¡Dame fuego! ¡Dame tus caderas para izar el cielo!

La botella hablaba por mis labios y tú sonreías. Arremetí con mi resto:

Te daré mi bandera pirata con tus ojos dibujados en el centro, tus pechos

rozarán el garfio de mis dedos y el candado quedará abierto con sumo cuidado. Ni

siquiera notarás que lo ha hecho un tuerto con triangular sombrero de terciopelo

negro.

¡Deja que la resaca cure a este filibustero, resaca de tus mejillas al capturar

mis besos! El tatuaje de mi ancla posado en tu regazo, mi salada lengua puliendo y

ornamentando tus sedas, rubíes y humedecidos sueños…

Y entonces, sólo entonces, la marea bajará para devolvernos a la arena, a esa

extraña y tediosa arena en que te entierran hasta la cabeza si eres un viejo lobo de mar

o una princesa con el peinado sin domar…

Si conmigo viene esta noche vuestra merced, no volverá a olvidar su alma por

culpa de mástiles astillados, del salitre, o de las redes de pupilas que no saben más que

chapotear en lo mundano y egocéntrico (así se hacen pedazos los mejores barcos,

recordadlo).

Más no desesperes mi amor, la intensidad está frente a ti y… quizá mañana

cuando amanezcas con la mejor de tus sonrisas, recuerdes al pirata, a tu hombre

aventurero hilvanado a tus cabellos, la nocturna espuma de mar o tu canto de sirena y

mi sonido de ballesta…

Me mira de nuevo con cara de pocos amigos y vuelve a preguntarme:

– A ver, ¿quieres que te ponga una copa o no? No tengo toda la noche…

Si Espronceda o Salgari estuvieran por aquí…

– Un Capitán Morgan con cocacola, por favor…

dph

3 Comentarios

  1. Ahora entiendo por qué Sabina escogió «la del pirata cojo/ con parche en el ojo»… Mientras haya islas llenas de tesoros y princesas esperando ser raptadas siempre habrá un filibustero que grite: ¡Al abordaje!

  2. Malvís , si después de tanta poesía no te hacía mucho caso , podrías haber intentado , en el momento de servirte el cubata , atacar con aquella canción …-«Ron con cocá …colá…» un pirata que se precie utiliza toda la artillería y no desiste nunca…. ¿-no…?

  3. Jajajaja… Al final, Pedro, El pirata a precio de saldo rebuscó entre sus ardides y armas secretas, llevando a buen término su abordaje… Pero esa es otra historia de mares nocturnos y velas henchidas… 
    Nacho, seguramente sabrás que el tesoro o la princesa depende de la mirada, se lleve parche puesto o no 🙂
    Gracias por vuestros comentarios

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