Belaín despliega su lengua de fuego. – Tra lara, laraaaaa… Uy, que no me había dando cuenta que estáis ahí. Estaba ocupada desempolvando el traje de la fiesta ya que pronto llegará la ansiada fecha. Son muchos años los que venimos celebrando la festividad de mi patrón, bueno con mi perdón queridos Barbastrenses, de nuestro patrón, San Ramón, pero tenéis que entender que con el paso del tiempo, es algo muy mío. Somos inseparables. Él no sería nada sin mí y yo sin él, sería una ciudad sin patrón y no os podría ofrecer unas fiestas cargadas de tradición, alegría y festividad.

dph

Aunque soy vieja, no me canso de celebrar mi fiesta. Puede parecer que siempre es lo mismo. Podéis pensar que ya estoy cansada de celebraciones, pero estáis muy equivocados. Cada año son diferentes y nunca me aburren.

Además para mí es una alegría, ver como año tras año, la gente sigue teniendo ilusión por celebrar conmigo y para mí, nuestro patrón.  Me gusta comprobar como la gente crece, como los que antes eran unos niños, se convierten en adolescentes; y los que fueron jóvenes ahora se han convertido en personas que siguen amando las tradiciones. Hombres y mujeres que enseñan a sus hijos lo que son las fiestas, lo que significa y el valor de la cultura y de las tradiciones. Al fin y al cabo uno también es lo que es, por sus orígenes y por todo lo que rodea al sitio donde nació.  Es bueno aprender de la mano de tus seres queridos la amistad y valores de unidad. Con estas acciones se transmiten también la alegría, la sencillez de la vida, y con todo eso la felicidad.

Lo que más me gusta de estas fiestas, es como se unen todos los de cada barrio, con armonía y alegría para preparar las hogueras que se encienden la noche del 20 al 21 de Junio. Alrededor de ellas se forja todo lo bueno que tiene el compartir y la convivencia.  Se siguen demostrando que no se necesita dinero para disfrutar, para sacar la alegría, ¡qué en estos tiempos de crisis, no viene nada mal!

Por desgracia para muchos de vosotros, mis queridos Barbastrenses, este ha sido un mal año; pero lo malo es que llevamos unos cuantos a las espaldas con la dichosa crisis.

¡Qué esta penosa situación no os haga perder los ánimos!, ¡qué recuperéis la alegría en torno a las varias hogueras que se organizaran en cada barrio!

La felicidad muchas veces no necesita dinero y alrededor del fuego, en esta fantástica noche, podéis aparcar lo malo que os rodea.

De todas las fiestas que celebramos aquí en Barbastro, esta, la de San Ramón, es la que más me gusta. Tal vez sea por la peculiaridad de sus hogueras. Una tradición que se remonta al año 1.728 cuando se encendieron por primera vez alrededor de la ermita de San Ramón. Yo vi que esa acción podía ser un buen símbolo y podría crear una hermosa tradición. Me siento orgullosa, como ciudad, y de vosotros sobre todo, por la labor que hemos realizado para que perdure.

¡Gracias por mantenerla!

Las hogueras. El fuego. ¡Me encantan, es una tradición mágica!

Es a la vez, un folclore celebrado con cantos y bailes. Me gusta veros así, mis queridos Barbastrenses, contentos y disfrutando. Además desde hace unos años, tenemos un habitante muy peculiar, que aunque es un poco animal, tiene un gran corazón. Belaín, se podría decir que se ha convertido en la mascota de Barbastro, como dicen los chavales de hoy en día. Belaín es el dragón de la tierra, es él que enciende el fuego de nuestras hogueras.

¡Ayyy! … Una con los años ya no puede charrar tanto, que se me seca el gaznate y se me queda la voz ronca, y ahora menos que nunca me puedo poner mala, ¡qué vienen las fiestas de San Ramón!, y hay que cantar y bailar con los dulzaineros y los del grupo de Tradiciones. –

¡Felices Fiestas de San Ramón a tod@s!

dph

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