Mujer Rural

1960386_10202221217109592_558974992_nEl Quebrantahuesos RC se desplazó en masa a Soria para disputar una nueva jornada de rugby de sus categorías cadete y senior. 9 horas de viaje con la esperanza de disfrutar del día y traerse dos victorias. Lamentablemente, no se pudo lograr ni una cosa ni la otra.

El Ingenieros salió con la consigna clara de jugar al límite del reglamento para parar el juego de los oscenses. Durante todo el partido buscaron en la inexperiencia del Quebrantahuesos la forma de sacarles del partido y conseguir así un triunfo muy valioso.
El Quebranta salió dormido, como suele. Con muchos golpes de castigo que dieron la oportunidad a Soria de ponerse por delante 6-0 nada más empezar. Poco a poco, el equipo se fue centrando y en una gran jugada de delantera y 3/4, el capitán Vilalta conseguía un nuevo ensayo en esta temporada. Borja transformó para poner el 6-7. Con el completo dominio del partido, el Quebrantahuesos consiguió 6 puntos más que le daban un colchón de seguridad. Pero en una jugada en la que la defensa visitante hizo aguas, un delantero soriano rompió varios placajes y logró ensayar. Al descanso se llegó con un 13-13.

FRANCO MOLINA CENTRAL

La segunda parte comenzó igual que acabó la primera, con el Quebrantahuesos dominando y rondando la 22 rival. Así, tras una gran jugada de combinación delanteros-tres cuartos de lado a lado del campo, Vilalta fijó y pasó para que Garrote entrase como una bala para ensayar. No se pudo transformar el ensayo (13-18). Y aquí empezó a estropearse todo. Soria sacó una vena macarra, barriobajera, impropia de jugadores de rugby que mandó primero a Pipino y luego a Vilalta fuera del partido. Con muy poca energía en el cuerpo por los pocos cambios con los que se viajó, el Quebrantahuesos defendió con uñas y dientes pero no pudo evitar el ensayo transformado de los sorianos. Aún tuvo dos ocasiones de ganar el partido con dos golpes de castigo muy lejanos, difíciles de meter que Borja no acertó a transformar. Al final, 20-18 y la sensación de que este partido nunca se debió perder.

Hasta aquí podría ser más o menos la crónica de un partido más. Pero lo que ayer se vio en el municipal de Los Pajaritos no puede omitirse. El rugby es un deporte de contacto, de choque en el que a veces, se producen lances fortuitos. Pero la agresión a Pipino no tuvo nada de fortuito. El agresor, tan grande como chulo, prepotente y sobre todo, cobarde, nunca debería volver a pisar un campo de rugby. Es de ese tipo de personas que manchan la imagen del rugby con acciones que no tienen nada que ver con este deporte, y si con peleas callejeras. La acción, que se saldó con 11 puntos de sutura para el agredido, debió de acarrear la expulsión del «jugador» y su suspensión por lo restante de la temporada. Cómo sería la cosa para que los propios compañeros del agresor pidiesen disculpas a los jugadores del Quebrantahuesos en un intento arreglar las cosas. Pero para nosotros, lo que pasa en un partido queda en el partido. Ya se encargarán la vida y el rugby de poner en su sitio a semejante desgraciado… Con su acción, lo único que ha conseguido es manchar el nombre de su club.

Alineación:

1. Diego 2. Héctor 3. Montaña 4. Rana 5. Stefan 6. Colay 7. Heko 8. Pipino 9. Miguelin 10. Borja 11. Garrote 12. Vili 13. Fer 14. Parrales 15. Gonzalo. También jugaron: Eros, Dueso, Manu, Facundo, Sebastián.

 

DPH

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