AYUNTAMIENTO BARBASTRO

El Gobierno de Aragón no puede plantear nuevas reclamaciones para recuperar el Tesoro de Roda de Isábena sin contar con la cesión de los derechos para ejercer acciones procesales. Así lo asegura la consejera de Cultura, Dolores Serrat, en una respuesta parlamentaria, donde añade que dicha cesión tendría que ser otorgada por el titular de los bienes, que es, en este caso, la Diócesis de Barbastro-Monzón.

La institución católica no ha respondido afirmantivamente a la petición por parte del Ejecutivo autónomico y la consejera de Cultura, Dolores Serrat, espera que eso sea “por el momento”. De este modo, el Tesoro de Roda sólo puede ser reclamado por el Obispado, quien tiene que actuar para garantizar el cumplimiento del derecho canónico.

El historiador barbastrense Juan José Nieto, que viene asesorando al Gobierno de Aragón desde 2005 en la catalogación del arte sacro retenido en Cataluña, aseguraba hace tiempo que el llamado Tesoro de Roda de Isábena es reclamable. Así, aseveraba que la normativa jurídica en la que se basa el Obispado de Lérida para justificar la posesión del Tesoro de Roda es falsa. El patrimonio artístico fue llevado a Lérida en 1856 y en 1861. En el año 1864 fue trasladado el archivo histórico de la Catedral, mediante unas reales órdenes que el abogado Jorge Español ha demostrado que son falsas.

Pero ya hace siglo y medio desde que la mayor parte de los fondos de la catedral, un auténtico tesoro, salieran hacia Lérida. También durante la Guerra Civil se llevaron a Cataluña bienes artísticos de allí. Según destapó el Diario del Alto Aragón las supuestas órdenes reales que hicieron que estos bienes saliesen de la catedral no constaban en el registro del Ministerio de Justicia, con lo que se pone en duda la legalidad de éste, lo que abre la posibilidad de la reclamación. Entre los fondos expoliados se encuentran más de 1.500 documentos como pergaminos, códices, documentos reales, manuscritos, protocolos y hasta la Biblia de Roda. Sin dejar de lado las piezas de orfebrería, las reliquias o los ornamentos religiosos.

Por otro lado, en 1979 el famoso ladrón de antigüedades conocido como Eric “El belga” robó valiosas piezas de arte en esta catedral. Entre ellas destaca la silla de San Ramón, obra del siglo IX, que fue troceada para poder pasar la frontera, y de la que se pudieron recuperar algunos fragmentos. La edición de El País de ese día rezaba: “Los objetos sustraídos son los siguientes: una silla de tijera, en madera esculpida, del siglo IX, llamada de san Ramón; la arquilla de san Valero, dos mitras del siglo XII, dos báculos episcopales del mismo siglo, uno metálico y otro en marfil; un tapiz, una campana del siglo XIV; varios cuadros de los siglos XVI y XVII, varias telas y sudarios de los siglos X y XII de origen visigótico y árabe; varios utensilios de plata góticos; dos casullas del siglo XVI; un libro de coro en pergamino; una cruz de madera tallada del siglo XVII; una imagen de la Virgen del siglo XVIII; una arqueta reclinatorio; dos peines de marfil del siglo XII y una capa encarnada del siglo XVII”.

En 2012 se encontró en Estados Unidos el tapiz de la Virgen y San Vicente, una joya del arte flamenco del siglo XVI. El Instituto del Patrimonio Cultural de España está analizando y restaurando la pieza y el ministro José Ignacio Wert ya aseguró que volvería a Aragón tras ello. La Consejería de Cultura del Gobierno de Aragón todavía no tiene noticia de su vuelta.

dph

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