Mujer Rural

DSC_0549Marcus Landry recibe en el poste bajo a falta de 4 segundos. Se juega el uno contra uno contra la defensa del Laboral Kutxa y con un vertiginoso reverso se queda sólo ante la canasta rival para anotar a tabla. La canasta suponía el 64 a 63 y ponía por primera vez al CAI Zaragoza por delante de un marcador controlado en todo momento por los vitorianos. Pero así es el baloncesto. Se puede ir a remolque por diez y hasta por doce puntos hasta los últimos dos minutos y ahí dar un golpe de mano y por fe en la victoria amarrar un encuentro que el Laboral Kutxa mereció ganar.

Este fue el resumen del encuentro disputado anoche en el pabellón Los Olímpicos entre el conjunto zaragozano y el vitoriano, y supuso la primera gran piedra de toque en la pretemporada rojilla. Un rival de entidad y que aspira a estar en lo más alto de la Euroliga. Argumentos mostró ayer el Laboral Kutxa en Monzón ante medio millar de amantes del baloncesto que dejaron buena entrada en el IV Trofeo Mas Monzón, organizado por el Hotel del mismo nombre y en colaboración con el Ayuntamiento y el club local.

FRANCO MOLINA CENTRAL

DSC_0530A pesar de llevarse ‘in extremis’ la victoria, el CAI Zaragoza demostró en Monzón que aún le queda mucho rodaje para compenetrar a los siete nuevos fichajes del club para esta temporada.

El CAI se presentó bajo la batuta en el banquillo de Joaquín Ruiz, ante la baja del entrenador titular, y con las ausencias de Veremeenko, con dolores musculares, y Goulding, que se encontraba con la selección australiana en el Mundial de España.

Entre las bajas, además el alero Jason Robinson, incorporación nueva para esta temporada, sufría un resbalón que le provocó molestias en el tobillo y tuvo que ser retirado en el ecuador del tercer cuarto.

El choque dejó varias conclusiones, la principal que existe una ‘Noreldependencia’. El pivot baluarte fue el más efectivo y el único que parecía dejar al CAI, a remolque durante prácticamente todo el partido, con esperanzas de creer en la remontada. Lo arroparon el citado Landry y Stevan Jelovac, que fueron de lo mejor que se pudo ver de un CAI que por momentos estuvo espeso en defensa, concediendo segundos y terceros tiros a un peligroso Laboral Kutxa, y romo en ataque.

Los vitorianos pusieron la directa ya en el primer cuarto liderados por el excelso alero Orlando Johnson y el pivot Ronald Freimanis. El escolta internacional Fernando San Hemeterio volvió loca también a la defensa rojilla, aunque se le echó en falta una mayor contribución anotadora.

Los vascos fueron más sólidos, efectivos y desarrollaron un juego de equipo ante un CAI que abusaba de Norel para mantenerse vivo. El conjunto vitoriano dominó todas las facetas del juego pero sufrió una pájara a tres minutos del final, cuando se iniciaba una remontada del CAI con un triple contra tabla y desde siete metros de un activo Landry, que situaba el marcador a ocho de diferencia.

Norel volvía a ser el faro rojillo en ataque, con sus habituales canastas desde el poste bajo, ganando la posición sus rivales, o con sus ganchos desde el cielo, que dieron el definitivo aliento a los locales para tumbar al gigante vasco.

El colofón lo pondría Jelovac con un monumental tapón ante el lanzamiento de los vitorianos, dejando así en casa el trofeo montisonense.

DPH

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