Ambos territorios comparten el primer puesto del ranking de las 33 comarcas aragonesas en función de su capacidad para conseguir que las empresas se asienten en su territorio, seguidas por el Bajo Cinca y la Hoya de Huesca, que se sitúan en el segundo y el tercer puesto, respectivamente, mientras que Cinco Villas, Bajo Aragón-Caspe, Jacetania y Somontano de Barbastro comparten el cuarto lugar.

Así se desprende del estudio realizado por la Universidad de Zaragoza sobre un total de 8.000 empresas repartidas en las 33 comarcas aragonesas, en el que se demuestra que la localización de una empresa sí importa y, por tanto, el emplazamiento en una determinada comarca es estadísticamente significativo en la obtención de un mayor beneficio.

DPH

Este trabajo puede servir para redirigir la actual política de creación de suelo industrial, y además puede reconducir la inversión hacia aquellas infraestructuras o reformas más eficaces para lograr un reequilibrio territorial.

Esta investigación forma parte de tesis doctoral titulada ‘Localización empresarial y ventaja competitiva. Aplicación a las Comarcas Aragonesas’, que acaba de ser premiada por la Real Academia de Doctores de España en la modalidad de Ciencias Jurídicas y Sociales.

Su autor, el investigador Antonio Muñoz Porcar, pertenece al Área de Organización de Empresas de la Universidad de Zaragoza y desarrolla su labor docente e investigadora en el Centro Politécnico Superior de Ingenieros. La tesis distinguida ha contado con la dirección de los doctores Manuel Espitia Escuer y Lucía Isabel García Cebrián de la Universidad de Zaragoza.

El trabajo realizado subraya el papel que sobre la competitividad empresarial tiene la localización de las instalaciones en las que las empresas desarrollan su actividad.

Además profundiza en el conocimiento de los factores que las empresas consideran en el momento de tomar la decisión de localización y concluye con una aplicación empírica y un detallado análisis sobre las comarcas aragonesas.

El ranking de las 33 comarcas se completa en la quinta posición con el Cinca Medio y Tarazona y el Moncayo; la sexta posición para Bajo Aragón y La Litera; la séptima posición la ocupan Comunidad de Calatayud, Jiloca y Ribera Alta del Ebro; la octava, Gúdar-Javalambre y Rivera Baja del Ebro.

La novena posición la ocupa Alto Gállego, Matarraña y Valdejalón; la décima, Andorra-Sierra de Arcos, Campo de Borja, Campo de Cariñena y Monegros; la undécima, Campo de Daroca y Cuencas Mineras; la duodécima, Bajo Martín; la decimotercera, Sierra de Albarracín; la decimocuarta, Aranda; la decimoquinta, Campo de Belchite, Maestrazgo y Ribagorza; y finalmente, Sobrarbe.

La literatura económica ha destacado como fuentes de ventaja competitiva de las empresas, el sector al que pertenecen, o mejor aún al clúster dentro del sector, y las características propias de la empresa que las hacen diferentes de las demás.

Parte de la ventaja competitiva (o beneficio) quedaba sin tener un origen claro, tal como explica el investigador Antonio Muñoz Porcar. Esta investigación ha puesto de manifiesto que, además de esos dos factores principales, existe un tercero, el de la localización, que ayuda a explicar la generación de esa ventaja competitiva de las empresas.

Analizando los resultados de más de 8.000 empresas aragonesas, repartidos por comarcas, se observa que el emplazamiento en una determinada comarca es estadísticamente significativo en la obtención de un mayor beneficio.

Es decir, que la localización de una empresa sí importa. Además la investigación premiada por la Real Academia de Doctores de España ha incluido en su análisis hasta cinco factores de localización, consiguiendo un ranking de comarcas respecto a su posición para atraer inversiones, que permite plantear recomendaciones de ubicación a las empresas, dado que la localización afecta a los resultados empresariales, pero también a las distintas administraciones públicas, reconduciendo sus esfuerzos inversores hacia aquellas infraestructuras o reformas eficaces encaminadas a lograr un reequilibrio territorial.

La Real Academia de Doctores es una institución que fue fundada en el año 1920. Cinco años más tarde le fue concedida, mediante decreto, la denominación de Real la cual fue ratificada en el año 1984, también mediante decreto. Esta institución convoca con periodicidad anual una serie de premios de investigación destinados a reconocer las que, a juicio de la Academia, han sido las mejores tesis doctorales en los ámbitos de Humanidades, Ciencias de la Vida y de la Salud, Ciencias Jurídicas y Sociales y Ciencias Experimentales y Tecnológicas.

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