Un grupo de niños con sus calabazas. Foto JLP.Las calabazas – calaveras con velas encendidas en su interior volvieron a iluminar a las “almetas” y “totones” (nombres que reciben en el Somontano las ánimas de los difuntos que en la noche de Todos los Santos regresan al mundo de los vivos) en su peregrinar por las calles de Radiquero hasta llegar al cementerio.

Las calabazas – calaveras fueron realizadas ayer tarde en esta población somontanesa por unas doscientas personas, en su mayoría niños que junto a sus padres participaron en la Noche de las Ánimas, que por sexto año consecutivo organiza la asociación O Coronazo para reivindicar tradiciones ancestrales del valle del Vero ante la imposición de la costumbre norteamericana de Halloween.

Taller de almetas y totones. Foto JLP.La de este año ha sido la edición “en la que más gente ha venido y hemos agotado las calabazas”, explicaba Pablo Calahorra, uno de los impulsores de esta actividad y diseñador del juego de mesa de las ánimas, confeccionado a base de recortables hechos por los niños y donde se explica el significado de estos seres del imaginario mítico del Alto Aragón ligado a la festividad de Todos los Santos.

La fiesta comenzó pasadas las cuatro de la tarde en la plaza mayor con la realización de los talleres de calabazas, la elaboración de las “almetas y totones” y la participación en los juegos de mesa de las ánimas.

Taller de calabazas. Foto JLP.Una vez que todos los niños hubieron realizado las tres pruebas recibieron como obsequio torta con chocolate, para afrontar la siguiente actividad, que constituyó una novedad en esta singular fiesta, cada vez más arraigada. Al caer la noche, las luces del pueblo se apagaron quedando Radiquero sólo iluminado por las luces de las velas de las calabazas y de las antorchas. En ese momento comenzó la ruta teatralizada por las calles de Radiquero, en la que todos los asistentes pudieron conocer a través de cuatro paradas hasta el cementerio y con la interpretación de actores las costumbres de la localidad y del Alto Aragón vinculadas con la muerte.

El colofón a esta jornada lo puso la cuenta cuentos mejicana Marta Escudero que contó las “Historias de la calavera Catrina” y las costumbres vinculadas a la celebración del día de difuntos en este país centroamericano.

Un grupo de niños con sus calabazas. Foto JLP.La Noche de las ánimas tuvo un final dulce con el ya clásico reparto entre todos los asistentes de los panallets, postres típicos de la festividad de Todos los Santos, que fueron elaborados por la Escuela de Hostelería de Huesca.

Pablo Calahorra se mostraba ayer satisfecho de la buena acogida que esta iniciativa tiene año a año pero sobre todo porque los niños y adultos regresan a sus casas conociendo algo más de las tradiciones altoaragonesas vinculadas con la festividad de los difuntos. Para explica Calahorra el principal objetivo de esta fiesta es “reivindicar que cada uno puede celebrar la noche de ánimas como quiera, pero que se sepa que Halloween es una tradición celta que los emigrantes irlandeses llevaron a EEUU y que ha vuelto a España con todas las dotes de marketing que tienen los norteamericanos sin saber que aquí nuestros abuelos ya la celebraban y ya hacían calabazas y el truco trato recogiendo frutos para las personas que bandeaban las campanas sin tener ninguna referencia de Halloween”.

mantenimiento WP

2 Comentarios

  1. Las ánimas recorrieron Radiquero iluminadas por las calabazas calaveras…

    Las calabazas – calaveras con velas encendidas en su interior volvieron a iluminar a las “almetas” y “totones” (nombres que reciben en el Somontano las ánimas de los difuntos que en la noche de Todos los Santos regresan al mundo de los vivos) en su per…

  2. Hola amigo! Gracias por el artículo (no te has olvidado de mencionar a nadie y eso es genial). Puntualizar que la organización contabilizó cerca de 500 personas en el momento de más afluencia… Repito, thanks again!

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