ESTA HISTORIA VA CONTIGO

El cultivo del olivo está de moda en el Somontano de Barbastro. Así lo de muestra la realización de unas jornadas técnicas que pretenden promover la oleicultura y recuperar de esta forma un cultivo tradicional en el Somontano.

Demostración de recogida de aceitunas en Costean. Foto R.S.La Comarca del Somontano y el Centro de Desarrollo Rural (CEDER) del Somontano han vuelto a sumar esfuerzos para convertir al olivo en una fuente de riqueza que permita diversificar la actividad de negocio y permitir el asentamiento de población en el territorio. Bajo esa filosofía se crearon estas jornadas que siguen la campaña de dinamización de este cultivo emprendida por hace unos años y que en la actualidad empieza a dar su fruto. Además de Comarca y CEDER las jornadas cuentan con el respaldo como entidades organizadoras de la Cooperativa Somontano de Sobrarbe, el sindicato ASAJA y la Organización Regional de Productores (ORPO) Aragón.

Un claro ejemplo de que la apuesta por olivo está dando sus frutos es la gran aceptación que estas jornadas están teniendo entre los oleicultores y agricultores interesados en plantar olivo. Varios centenares de personas han participado en las actividades que comenzaron el miércoles por la mañana con una demostración práctica de recolección mecanizada de olivar, con vibradores manuales y vibrador mecanizado en Costean, y prosiguieron por la tarde con una sesión informativa en la que se habló de aspectos agronómicos de plantaciones superintensivas de olivar, gestión en zonas frías y variedades adaptadas al Somontano, de los resultados de la parcela experimental plantada hace nueve años en Bierge con distintas variedades para conocer su rendimiento así como de otras parcelas del Somontano.

Demostración de recogida automática de aceitunas. Foto R.S.El jueves varios oleicultores viajaron a Navarra y La Rioja para conocer plantaciones de olivo superintensivas.

Las jornadas concluirán el próximo miércoles con una demostración práctica de recolección mecanizada en olivar intensivo con máquina cabalgadora. La sesión se celebrará por la mañana en Salas Altas.

La demostración del miércoles atrajo según cifras dadas por ASAJA unos 400 oleicultuores que conocieron las demostraciones de máquinas de diferentes modos de recolección de aceituna manual, en su mayoría eléctricas, y para distintas variedades, muchas de ellas características del Somontano. Una de las novedades más destacadas fue la presentación de una máquina con vibrador de ramas y troncos con paraguas accionado por tractor, que despertó gran interés entre los oleicultores.

Demostración en una finca de Costean. Foto R.S.Para el técnico José Antonio Salas “reunir a 400 productores en una jornada técnica es demostrativa del enorme calado que tiene la aceituna en la agricultura de nuestra zona, si bien no descubrimos nada si recordamos la situación que viven los olivareros esta campaña, como la mayoría de las producciones, con incertidumbre y malos precios. Por eso valoramos muy positivamente el interés que ha despertado esta jornada”.

Esa misma tarde, un centenar de agricultores acudieron a las sesiones informativas para escuchar a autoridades en la materia y otros tantos viajaron a Navarra y La Rioja para conocer cultivos superintensivos. Los organizadores se muestran satisfechos por esta respuesta y consideran que el objetivo se va alcanzando.

“Somontano es un nicho ecológico”

José Luis Espada, director del ensayo y jefe de la Unidad de Cultivos Leñosos del Centro de Transferencia Agroalimentaria de la DGA, fue uno de los ponentes en las jornadas. Espada, uno de los mayores expertos en Aragón, concienció a los oleicultores sobre la riqueza ecológica de Somontano: “Lo importante no son las cantidad de hectáreas (en torno a 3.000) sino las posibilidades de calidad con las variedades que hay en el Somontano. Aquí hay 22 variedades y alguna de ellas será de sumo interés para el desarrollo” del cultivo. “Los productores tienen la suerte de estar en un nicho ecológico con un clima y suelo excepcional y variedades autóctonas que generan unas aceites de alta calidad y totalmente diferenciales de los existentes en el mercado. Además sus variedades se adaptan bien al frío”, apunta Espada.

Según los ensayos realizados por la DGA en fincas de la comarca con distintas variedades, Espada considera que en plantaciones en plena producción se pueden conseguir entre 500 kilos por hectárea y año.

Espada confía en que el cultivo del olivo “sí se hacen las cosas bien puede ser una alternativa para la comarca”. A ese respecto señala que sería interesante “si cuajan los nuevos regadíos y se consigue una producción estable proyectar una D.O.”.

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