El equipo de Gobierno municipal, PSOE – Cambiar, quiso ayer echar el freno a la campaña que desde colectivos como Ecologistas en Acción se está propagando estos días por Monzón en contra de la posible instalación de una planta de biomasa a 600 metros del casco urbano, y que genera un «alarmismo social, un clima de miedo, inseguridad y crispación infundado», como aseguró el alcalde socialista Álvaro Burrell en una rueda de prensa en la que estuvo acompañado por el concejal de Medio Ambiente y socio de gobierno, Miguel Aso.

IMG_0983 3El alcalde y edil indicaron que se trata de un proyecto heredado y que las alarmas saltaron cuando se conoció que la planta que promueve el grupo Solmasol I, S.L, de 49 megawatios eléctricos, se iba a ubicar en el extrarradio a 600 metros del casco urbano. Una ubicación que nunca hubiera elegido el actual alcalde, como ayer aseguró, «más por estética y ordenación urbanística que por posibles afecciones medioambientales».

Sobre las posibles afecciones a la salud o al medioambiente, Burrell indicó que había consultado con El Burgo de Ebro, localidad que cuenta con una planta de tres veces más potencia que la prevista en Monzón, y allí el impacto era mínimo.

El alcalde sí que echó en falta mayor información por parte de la empresa para aplacar a tiempo las dudas que está generando su posible instalación.

Dicho lo cual, Burrell se mostró confiado en las instituciones públicas y especialmente en el INAGA que el pasado mes de agosto emitió el informe de impacto medioambiental positivo y queda luz verde a la instalación de esta planta, que se ubicará entre las carreteras de Fonz y Almunia de San Juan, próxima al polígono industrial Paúles.

IMG_0976 2Sin embargo aún queda un último paso, y es el que tendrá lugar la semana que viene en la subasta de energía pública a la que la empresa concurrirá con la esperanza de conseguir los 50 megawatios de potencia eléctrica que requiere para poner en marcha este ambicioso proyecto empresarial. En caso de que Solmasol I gane la puja, el alcalde convocará una mesa a la que invitará a representantes de la empresa, técnicos del INAGA y de Ecologistas en Acción para resolver las dudas que genere.

Por su parte, el concejal de Medio Ambiente, Miguel Aso, indicó que su departamento a trasladado una serie de recomendaciones la INAGA para que las tengan en cuenta de cara a la instalación de la planta de biomasa: utilización de un filtro de mangas, una tecnología que garantizaría menores afecciones a la salud de la persona; reducir el ruido por la cercanía a la ciudad; y que se adopten medidas preventivas para la seguridad en caso de incendios, entre otras.

En cuanto al tráfico de camiones (diez a la hora a pleno rendimiento), el alcalde aseguró que nunca pisarán el suelo urbano (circulación por la salida de Almunia de San Juan de la autovía A-22 Lérida-Huesca).

Apoyo del PAR

IMG_0969Desde el PAR, uno de los socios del anterior gobierno municipal que inició los trámites para la instalación de esta planta, mostraron ayer su apoyo al alcalde Álvaro Burrell y al concejal de Medio Ambiente, Miguel Aso. Sobre este último, el portavoz del PAR, Jesús Guerrero, se alegraba por el cambio de postura ya que como concejal de IU había mostrado su rechazo a la planta durante su etapa como oposición.

Guerrero se mostraba aliviado al ver como el Ayuntamiento ha aclarado su postura en este asunto y alejando «la ambigüedad por la que el PSOE sí quería la empresa de biomasa e IU, no». Esta ambigüedad «era peligrosa para el empleo en la ciudad y podría haber puesto en riesgo la instalación de una empresa que, cumpliendo todas la normativas, puede traer a Monzón cerca de 250 trabajos directos más muchos más indirectos, en otros sectores como son la industria, logística y PYMES  de la zona , lo cual además de fijar población podría atraer a nuevos habitantes a la ciudad con el consiguiente beneficio para otros sectores como el del comercio y la hostelería» .

Reunión con los ecologistas

En frente de la instalación de esta planta incineradora de biomasa se encuentra una plataforma ciudadana encabezada por Ecologistas en Acción Cinca. Su portavoz Álex Serrano se reunirá hoy con el alcalde para pedirle que se pongan al frente de la oposición de la instalación de esta planta en Monzón. Para Serrano es fácil justificar el estado de alarma vecinal que ha supuesto su llegada: «Es un proyecto inasumible. Una industria pesada con tantas emisiones no se puede instalar a 600 metros de la población. La atmósfera de Monzón está al límite de lo legal en partículas en suspensión y eso afectará a los ciudadanos y al resto de industrias de la ciudad».

Esta plataforma seguirá con sus acciones reivindicativas y ha trasladado su preocupación a parlamentarios europeos para tratar de evitar su instalación, que según explican tendría elevados costes para la salud de los vecinos.

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