Las concejalías de Medio Ambiente y Comercio del Ayuntamiento de Barbastro han presentado la campaña «Practico bolsing, reduzco CO2», una nueva iniciativa que pretende reducir el uso de bolsas de plástico. Para ello, repartirá 7.000 bolsas reutilizables de nylon entre los barbastrenses.
Esta campaña persigue la reducción en el consumo de bolsas de plástico de un solo uso y, para incentivarlo, cada familia barbastrense recibirá en su domicilio junto con el periódico gratuito La Crónica de Barbastro un cupón que podrá canjear en el Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Barbastro o en los establecimientos colaboradores por una bolsa de nylon junto con su funda. Dicha bolsa, de las que se han elaborado 7.000 unidades, es reutilizable.
El concejal de Medio Ambiente, Jesús Lobera, explica que esta campaña no pretende eliminar el uso de bolsas de plástico sino reducirlo ya que, además de ahorrar costes a los establecimientos que las reparten, reducirían significativamente las emisiones de CO2 a la atmósfera.
«Practico bolsing, reduzco CO2» se ha puesto en marcha en colaboración con la mesa de dinamización Barbastro Comercio Activo y a ella se han adherido más de un centenar de comercios de la ciudad. El concejal delegado de Comercio, Ernesto Cancer, señala que los comercios barbastrenses han mostrado muy buena disposición para participar en esta campaña que les permitirá ahorrar costes, ya que cada bolsa de plástico que entregan a sus clientes cuesta alrededor de tres céntimos.
Esta campaña pretende llegar a todos los sectores de la población por lo que, además de los canales habituales, se utilizarán otros medios de promoción como las redes sociales o el portal Youtube, donde se colgará un vídeo promocional de esta iniciativa cuyas palabras claves serán «reciclar en Barbastro».
Consumo de bolsas
La bolsa de plástico es un artículo cotidiano para los consumidores pero cuya fabricación genera, sólo en España, 441.000 toneladas de CO2, con la consiguiente contribución al calentamiento global. La fabricación de una sola bolsa emite a la atmósfera cuatro gramos de CO2.
En España se utilizan anualmente unos 16.000 millones de unidades de bolsas comerciales no biodegradables, lo que supone alrededor de cien mil toneladas de plástico y un consumo medio de 238 bolsas por persona. Del total, tan sólo un 10% se recicla, lo que genera un problema medioambiental de envergadura al tratarse de un residuo contaminante que tarda cientos de años en degradarse.
Para combatir el problema, el Plan Nacional Integrado de Residuos (PNIR), aprobado por el Gobierno en enero de 2009, quiere reducir el consumo de bolsas de un solo uso a partir del 2010 en un 50%.
Por otro lado, se hace una llamada de atención para que las bolsas de plástico se reciclen y para ello se depositen en el contenedor amarillo.





