Tras un intenso fin de semana de búsqueda del anciano Ángel Santolaria, que desaparecía de una residencia de Barbastro en la tarde del viernes, las labores de rastreo continuaron a primera hora de la mañana de ayer sin de momento obtener resultados positivos.
El sábado y el domingo fueron los días de mayor intensidad en la búsqueda, ya que llegaron a participar unas cuarenta personas en cada jornada que peinaron todo el perímetro de la residencia, caminos, cunetas, Barbastro y su extrarradio.
En estas labores intervienen el puesto de la Guardia Civil de Barbastro, que contó con los refuerzos de Estadilla y Berbegal, la Unidad de Seguridad Ciudadana de Huesca, el servicio cineológico de la Guardia Civil de Aragón, con varios perros de búsqueda, un helicóptero de la unidad 41 de Huesca, Protección Civil, Bomberos, Policía Local, voluntarios, personal de la residencia y familiares.
La jornada del sábado fue la más crítica ya que las primeras 24 horas eran cruciales para encontrar a este anciano que sufre demencia senil y diabetes. Máxime con la intensa lluvia que cayó en la tarde del sábado.
El domingo, con mejor tiempo, las labores de búsqueda se intensificaron y a ellas se añadieron vecinos de Barbastro.
Tras más de dos días de búsqueda, según informaban desde el puesto de la Guardia Civil de Barbastro se han hecho batidas andado, con perros, vehículos y con helicóptero que rondarían un perímetro de diez kilómetros a la redonda. Los límites de la búsqueda se situaron en el cruce del Ariño con Costean (N 123), campo de fútbol, el polígono industrial, el vertedero de Barbastro y los núcleos agregados de la ciudad del Vero de Burceat y Cregenzán.
Ayer la guardia civil afrontó la búsqueda con varios efectivos de Barbastro, Huesca y la unidad cineológica de Zaragoza que desplazó dos perros rastreadores. En las labores de ayer también colaboraron el personal de la residencia, vecinos de Barbastro e Ilche, así como Montañeros de Aragón Barbastro y voluntarios de Protección Civil que al terminar su jornada laboral se sumaron a las labores de búsqueda.
Según informaron desde el operativo de búsqueda de la Guardia Civil, tras un intenso barrido, ayer se comenzaba desde el principio para realizar búsquedas más exhaustivas. La unidad con perros rastreadores peinaron un perímetro de 2 kilómetros a la redonda por los montes, campos y caminos. Asimismo, la unidad de atestados de la Guardia Civil recorrió el canal de Selgua intentando localizar al anciano en alguna de las tomas de agua.
Las labores de búsqueda se iniciaron a las 7.30 de la mañana y concluyeron a las 20.00 de la tarde. Hoy se retomarán de nuevo.
«Sin esperanza»
Los responsables de la residencia perdían ayer la esperanza de encontrar a Ángel Santolaria con vida, salvo que el anciano hubiera sido recogido por alguna persona, una posibilidad que desechan desde el centro residencial.
Tras buscar por caminos, carreteras, cunetas las calles de Barbastro, los montes periféricos a Barbastro no se tiene ningún indicio. «Parece que se lo haya tragado la tierra», expresaba ayer con desolación una de las responsables de la residencia, quien aseguraba con tristeza haber perdido «la esperanza de encontrarlo con vida». Desde esta residencia mostraban un sincero agradecimiento a la profesionalidad y el interés que han mostrado todos los cuerpos y personas voluntarias que han participado en la búsqueda, así como al apoyo mostrado por el alcalde de la ciudad y el presidente de la Comarca para ofrecer dispositivos de búsqueda.
Aún así se va a seguir una búsqueda exhaustiva al menos hasta el miércoles, fecha en la que las labores de búsquedas seguirán adelante a través de la Guardia Civil aunque no con la misma intensidad.
En este sentido se pide la colaboración ciudadana, si bien se solicita que aporten datos contrastados y no suposiciones.
En el momento de su desaparición Ángel Santolaria, de 77 años de edad, vestía con un chándal de color oscuro. El anciano sufre una demencia senil que no es muy avanzada y le permite cierta autonomía de movimientos. A pesar de su demencia no tiene deambulación errática, pero tiene problemas de
comunicación verbal y padece de miedos, por lo que busca la compañía de personas.





