En relación a la climatología de los últimos meses, cabe destacar que presenta unas particularidades que están afectando al campo de una forma importante y comprometen de manera seria la seguridad de la correcta ejecución de las quemas agrícolas y pastorales habituales en esta época.
La sequía que arrastramos desde Agosto sólo ha dado tregua en el mes de Noviembre, que fue muy lluvioso, pero no ha podido suplir el déficit acumulado durante el final del verano, otoño y lo que llevamos de invierno.
Así, desde el inicio del año hidrológico, en la mayor parte del territorio aragonés, han caído menos del 75% de las precipitaciones habituales y en algunas zonas como el Norte de Huesca no se ha llegado ni a la mitad de lo normal, pudiéndose clasificar como un año seco o muy seco según los índices de sequía que maneja la AEMET. Esta situación queda visiblemente de manifiesto en el bajo nivel de los embalses.
El mes de Enero se ha incrementado esta tendencia recogiéndose menos de 5 mm de precipitación en gran parte de la mitad norte de Aragón.
Las elevadas temperaturas de este invierno y la abundancia de días soleados han fomentado igualmente la desecación de la vegetación.
Finalmente, durante las últimas semanas, las entradas de aire siberiano ha traído heladas intensas y persistentes acompañadas de un fuerte y seco viento del norte.
El efecto del hielo, del viento y de la baja humedad relativa, que ha alcanzado valores incluso por debajo del 15%, es una inusual bajada de la humedad del combustible muerto que está alcanzando valores anómalos en los últimos días y más propios del verano.
El estado de la vegetación y de los combustibles muertos que habitualmente se eliminan en las quemas agrícolas y pastorales (restos de poda, pasto, matorral principalmente) emiten en estas condiciones una inusual cantidad de energía.
Esta intensidad del fuego y la velocidad de propagación del mismo, movido por el viento, hacen difíciles de controlar las quemas y provocan que sean frecuentes las situaciones en la que las mismas acaban en incendios forestales en condiciones muy peligrosas, si tenemos en cuenta la escasa disponibilidad de medios de extinción en esta época del año.
Ejemplos de ello son las noticias de toda España en la última semana: 750 ha quemadas en la Serranía de Ronda, 70 ha en l´Albiól (Tarrragona), 50 ha en Áger (Lleida) y el incendio en Foradada de Toscar (Huesca).


